La presidenta del Partido Popular en Madrid, Esperanza Aguirre, ha comparecido este jueves en la sede de su partido tras la detención de Francisco Granados en el marco de la 'operación Púnica'. Aguirre ha asegurado que siente "profunda vergüenza" y ha afirmado que no elude la responsabilidad que le corresponde en los nombramientos de Granados.

 "No quiero eludir mi responsabilidad por el error cometido al haber depositado mi confianza en este señor", ha afirmado Aguirre, "podría escudarme en la coletilla de la presunción de inocencia y en que hay que esperar a los jueces, pero los ciudadanos están hartos de esas coletillas". La presidenta regional del PP ha asegurado que esas "coletillas " son "excusas que los políticos presentan para no tomar postura sobre los actos de los políticos de su partido".

La expresidenta regional también ha insistido en que ella ya había perdido la confianza en Francisco Granados, que ya abandonó sus cargos públicos a principios de este año, cuando se supo que había tenido una cuenta en Suiza, y ha sostenido que ella desconocía estas prácticas. "Si lo hubiera sabido, lo habría puesto en conocimiento de la Justicia, como hice en el 'caso Gürtel'", ha dicho Aguirre.

Tenemos que pedir perdón por este y por otros casos muy graves de corrupciónAguirre también ha señalado la urgencia de combatir la corrupción en su partido y ha dicho que "cuando alcanzó el triunfo lo alcanzó porque se presentó como un partido absolutamente limpio" y ha añadido que han "dilapidado" ese "tesoro". "Tenemos que luchar para volver a ser un partido limpio", ha concluido.

"Tenemos que pedir perdón por este y por otros casos muy graves de corrupción", ha dicho, "estoy dispuesta a colaborar con la justicia para que se conozca el alcance de esto. Los ciudadanos están hartos".

Aguirre también ha avanzado que el PP madrileño no incluirá en sus listas electorales a políticos imputados por corrupción. Ha explicado que se estudiará cada caso y ha recordado que ella misma está imputada por su incidente con los agentes de movilidad: "No será lo mismo aparcar en un carril bus que llevarse el dinero de la corrupción".

Medio centenar de detenidos

Una macroperación contra una trama de corrupción a nivel municipal y regional en Madrid, Valencia, León y Murcia se ha saldado este lunes con 51 personas detenidas, entre ellas el exsecretario general del PP de Madrid, Francisco Granados. La trama otorgó supuestamente adjudicaciones públicas por un valor de 250 millones de euros a cambio de comisiones ilegales.

Según fuentes jurídicas, la trama buscaba el lucro de los políticos implicados, a los que se les imputa delitos de blanqueo de capitales, falsificación de documentos, delitos fiscales, cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales, prevaricación , revelación de secretos, negociaciones prohibidas a funcionarios, fraudes contra la administración y organización criminal.