'Die gelbe Kuh', 1911
'La vaca amarilla', óleo de Franz Marc del año 1911 Franz Marc - Solomon R. Guggenheim Museum, New York

Compartían una pasión por el color y lo priorizaban sobre la forma. En los años anteriores a la I Guerra Mundial, una época próspera y feliz en Alemania, los pintores August Macke (1887-1914) y Franz Marc (1880-1916) intercambiaban sensaciones y técnicas sobre la relación de la pintura y el mundo, la función y el valor del color y su papel con respecto a la forma en una época en la que florecían las vanguardias.

El primero se inclinaba por representar sentimientos en escenas atmosféricas, como empañadas. El segundo creó un lenguaje poético sentimental pintando animales. Ambos admiraban cómo el impresionismo había demostrado que cualquier detalle se puede plasmar de forma imprecisa. Se conocieron en 1910, cuando Macke visitó en Múnich el estudio de Marc y ambos apenas comenzaban sus breves carreras. La relación de amistad duró sólo cuatro años: cegados por los ideales de heroismo y "purificación" que nublaron el entendimiento a muchos jóvenes en la época, ambos artistas se alistaron voluntariamente para combatir en la I Guerra Mundial, donde fallecieron en combate.

En el año en que se conmemora el centenario del sangriento conflicto armado que diezmó europa, la exposición August Macke und Franz Marc – Eine Künstlerfreundschaft (August Macke y Franz Marc - una amistad de artistas) —hasta el 4 de enero en el Kunstmuseum de Bonn (Alemania)— examina la relación y la obra de los dos artistas muertos en el campo de batalla y recalca que esa amistad influyó en el desarrollo posterior de diferentes movimientos vanguardistas.

Colores, geometrías y animales

Macke se centraba por completo en el mundo visible, filtrando la esencia de una escena, transformándola en sensaciones con colores y geometrías. Marc se adentraba en la visión espiritual de la naturaleza, en particular del reino animal. La muestra (organizada en colaboración con la pinacoteca Lenbachhaus de Múnich, especializada en expresionismo alemán) se inicia con trabajos datados a partir de 1910 y explora los vínculos comunes de las obras, nexos de unión que se fortalecen conforme la amistad se afianza a lo largo de las muchas cartas que se enviaron, las visitas, las reuniones o las experiencias comunes con el grupo de artistas expresionistas de Der Blaue Reiter (El jinete azul), fundado en 1911 por Vasily Kandinsky y Marc.

La vivacidad de Macke ayudó a su amigo a salir del aislamiento social A pesar de la diferencia de sus carácteres, supieron complementarse. La vivacidad de Macke, siete años menor, ayudó a su amigo a salir de un aislamiento social en el que caía con facilidad. A cambio, Marc lo introdujo en el bullente panorama artístico que Múnich disfrutaba antes de la Gran Guerra.

"La trampa más cruel"

En la selección de 185 piezas que incluyen pinturas, acuarelas, dibujos, bocetos, cartas personales y notas, hay fotos de amigos y familiares apoyan la cercanía entre ambos. La amistad también incluía a las mujeres de los pintores (Elisabeth Macke y Maria Marc) y el museo incluso documenta con algunos objetos los regalos que se hicieron entre ambas parejas, obsequios como bordados y pinturas sobre cristal que reflejan un interés de los artistas por las artes decorativas.

Marc murió en la Batalla de Verdún, el mismo día que le anunciaron su posible vuelta a casaTodo terminó en 1914, cuando Macke murió a los 27 en el frente de Champaña (Francia). Aunque lo afectó profundamente, Marc siguió creyendo que el conflicto era necesario y continuó en las trincheras: sólo así comprobó que la guerra no tenía nada de "purificador" ni heroico y la describió, en una carta a la viuda de su amigo, como "la trampa más cruel en la que nos hemos abandonado los hombres". En 1916, en la batalla de Verdún, el mismo día en que le anunciaron su posible vuelta a casa después de que el gobierno alemán lo identificada como artista notable, Marc murió a los 36 años.