Inmigrantes en la valla de Melilla
Decenas de inmigrantes han protagonizado un nuevo intento de entrada a Melilla, el segundo en cuarenta y ocho horas, y al menos una quincena de ellos permanecían encaramados en la valla. Juan Rios / EFE

17 inmigrantes llegaron este miércoles al Centro de Estancia Temporal (CETI) de Melilla tras conseguir superar la triple valla que separa la ciudad autónoma de Marruecos. Lo habían intentado de madrugada unos 200 subsaharianos, en el salto masivo número 60 en lo que va de año, casi el doble de los 38 perpetrados en 2013. Este jueves lo intentaron otros 50. Uno lo logró, pero tuvo que ser trasladado al hospital por las heridas que tenía. Un dato que revela la presión migratoria que está sufriendo Melilla por tercer año consecutivo. En 2013, el 8% de los inmigrantes que llegaron a España de forma clandestina lo hicieron a través de Melilla: 2.638 de un total de 33.913. Ceuta es otro punto caliente. En 2013 consiguieron entrar otros 1.623, el 4,7% del total.

Es decir, 12 de cada 100 sin papeles que llegaron a nuestro país el año pasado lo hicieron a través de Ceuta y Melilla. Y es que en 2013 se vivió un cambio de tendencia. La llegada de sin papeles a Melilla y Ceuta (4.261 en ambas ciudades) superó a los que habían arribado al resto de las costas españolas (península y Canarias), 3.237. Todo lo contrario que pasaba en años anteriores (ver tabla). La llegada de inmigrantes a Ceuta y Melilla creció un 49% en 2013, y bajó un 15% en el resto de la península.

Año 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Melilla 1.043 3.245 644 705 897 680 1.048 1.982 2.244 2.638
Ceuta 3.150 2.324 1.356 848 313 428 522 1.363 597 1.623
TOTAL CEUTA Y MELILLA 4.193 5.569 2.000 1.553 1.210 1.108 1.570 3.345 2.841 4.261
Canarias 8.426 4.715 31.678 12.478 9.181 2.246 196 340 173 196
Costas de la península 7.249 7.066 7.502 5.578 4.243 5.039 3.436 5.101 3.631 3.041

 

Para 2014 las previsiones no son mejores, a pesar de que ni Interior ni las Delegaciones del Gobierno ofrecen datos. Una respuesta parlamentaria sí revela en cambio que entre el 1 de enero y el 6 de mayo de 2014 ingresaron en los CETI de Melilla y Ceuta 2.857 inmigrantes (2.427 en el de Melilla y 430 en el de Ceuta). Son inmigrantes que pueden llegar a las ciudades autónomas saltando la valla, a nado, escondidos en el doble fondo de un coche o a través de una embarcación. Por ejemplo, en 2013, de los 2.638 inmigrantes que llegaron a Melilla, solo 830 lo hicieron cruzando la valla (el 31%).

Fuentes de la Guardia Civil explican que solo en Melilla entraron 3.501 inmigrantes entre el 1 de enero y el 15 de julio de este año, un 230% más que en el mismo periodo de 2013 y una cifra superior a los 2.638 que lo hicieron en todo 2013. Y eso que aún están sin contabilizar los siete saltos a la valla perpetrados en agosto y los ocho de octubre, tras un mes de septiembre relativamente tranquilo. Otros 14.000 han sido rechazados en lo que va de año. Si se mantiene esta tendencia, más de 5.000 inmigrantes podrían llegar a Melilla en todo 2014, superando incluso así la "crisis de las vallas" que se vivió en 2005, cuando en solo tres semanas más de 1.500 personas cruzaron el perímetro. 2005 acabó entonces con 3.200 inmigrantes en Melilla y 2.300 en Ceuta. En Ceuta ingresaron en el CITE entre enero y mayo 430 inmigrantes. En los meses de julio y agosto, otros 225 sin papeles lograron llegar a Ceuta, según fuentes de la Benemérita. En la valla de Ceuta no se ha registrado ningún salto masivo desde que el pasado mes de febrero murieran 15 personas ahogadas al tratar de cruzar el perímetro por la playa de El Tarajal.

Viaje a la península

La Delegación del Gobierno de Melilla, por su parte, admite que el CETI de la ciudad, con plazas para 480 personas, pasa la mayor parte del tiempo desbordado, con unas 1.200 personas de media al mes. La única solución, trasladarlos a la península, a los siete Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) que dependen del Gobierno y a las sedes de las ONG que colaboran con Interior. Si el año pasado 3.049 inmigrantes fueron trasladados desde Ceuta y Melilla a la península, entre enero y mayo de 2014 ya han viajado otros 1.860, por lo que se espera que la cifra crezca a 4.000 en todo 2014.

Los dos CETI de Melilla y Ceuta son el primer punto de destino cuando un inmigrante indocumentado consigue cruzar. Tras ser identificado por la policía y darle de alta en el CETI, el Gobierno inicia un procedimiento de expulsión, regulado en la Ley Orgánica 4/2000 sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros en España y su Integración Social. Este procedimiento no es judicial, es administrativo. En el CETI no están retenidos. Durante la tramitación del procedimiento de expulsión los inmigrantes pueden moverse por libertad dentro de las ciudades autónomas. Por ejemplo, hay una 'bolsa' de unos 100 sirios que han decidido construir unas chabolas en la Plaza de los Reyes de Ceuta, porque no quieren estar en el CETI. En Melilla, un campamento de sirios fue desalojado en septiembre.

Mientras está en el CETI, el Gobierno, durante la tramitación del procedimiento de expulsión, puede solicitar al juez que autorice el ingreso del inmigrante en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE). Hay siete en la península. Las estadísticas, no obstante, muestran que son más los que son acogidos por ONG que los que acaban en un CIE. De los 3.049 sin papales que fueron trasladados a la península en 2013 desde los CITE de Ceuta y Melilla, solo 1.041 acabaron en un CIE (el 34%). El resto estuvo bajo la tutela de una ONG. En los cinco primeros meses de 2014, solo 399 inmigrantes han ingresado en un CIE procedentes de las dos ciudades autónomas, por 1.461 que han acabado al cuidado de una ONG, es decir, cuatro veces más.

"Para que vaya a un CIE la policía debe tener indicios de poder identificar al inmigrante, saber de qué país procede y expulsarlo si hay convenio con el país de origen, un trámite administrativo complicado", señala Carlos Arce, coordinación de inmigración de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía. De hecho, de los que acaban en un CIE, solo la mitad son expulsados. De los 9.000 que fueron internados en un CIE el año pasado, el 47,5% quedó en libertad porque la Policía no logró cumplir los requisitos para su expulsión. El plazo máximo de retención en un CIE es de 60 días. "En 60 días hay que averiguar de qué país es cada inmigrante, algo difícil porque vienen indocumentados y suelen mentir sobre el lugar de su procedencia, luego hay contactar con las autoridades de dicho país, esperar que éstas lo reconozcan efectivamente como ciudadano suyo y, finalmente, que dichas autoridades consientan la devolución", explican fuentes jurídicas.

Menores polizones

En cuanto a los menores, lo más seguro es que se queden en España. "Hay que identificarlos igualmente, localizar a sus familias o tutores legales en sus países de origen, ver en qué condiciones familiares viven allí. Todo muy complejo. El 95% se queda en España", explica Arce. Lo mismo pasa con las mujeres embarazadas o con las mujeres u hombres con menores a su cargo, son perfiles de especial vulnerabilidad, que generalmente terminan acogidos por ONG. El Gobierno reconoce que los menores marroquíes también son un problema. Se cuelan en Melilla y desde allí intentan alcanzar la península. Entre el 1 de enero y el 30 de septiembre, la Guardia Civil interceptó en Melilla a 1.900 menores que pretendían esconderse como polizones en los barcos que unen la ciudad autónoma con Málaga, Almería y Motril (Granada)

Otro camino es que el inmigrante solicite asilo, las "solicitudes de protección internacional". No todo el mundo cumple los requisitos. El año pasado 321 inmigrantes retenidos en Ceuta lo pidieron, por 41 en Melilla. En total, 4.502 inmigrantes pidieron asilo en toda en España en 2013. "El plazo para que la Administración resuelva suele durar entre seis meses y dos años", explica Ramiro Muñiz, uno de los portavoces de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Los que finalmente suelen ser expulsados, salen del país en aviones fletados por la Policía. No hay datos oficiales. El Defensor de Pueblo cifró en 153 los vuelos de repatriación que se fletaron en 2012. Interior se gasta 11,8 millones de euros al año en estos vuelos.

Inmigrantes subidos a la valla de Melilla en uno de los últimos saltos masivos de finales de octubre.

Interior, no obstante, cree que la malla 'antitrepa' instalada en junio en Melilla ha frenado mucho los saltos a la valla. Desde el año 2005 Interior se ha gastado 72 millones de euros en reforzar las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla. La primera se ha llevado 24,6 millones de euros, por 47,3 millones la segunda. El incremento de saltos en los últimos meses ha provocado que Interior haya anunciado que está elaborando un protocolo de actuación policial en ambas vallas. El Gobierno también quiere legalizar las llamadas "devoluciones en caliente" que se producen en la misma valla. Para ello, el PP ha presentado una enmienda al proyecto de ley de seguridad ciudadana que se tramita en el Congreso. Esta enmienda introduce una disposición adicional que modifica la ley de extranjería y que asegura que "los extranjeros que sean detectados en la línea fronteriza de la demarcación territorial de Ceuta y Melilla, intentando el cruce no autorizado de la frontera de forma clandestina, flagrante o violenta, serán rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en España".

Repunte en las costas de la península

Melilla y Ceuta no solo están sufriendo presión migratoria. También las costas andaluzas. En 2013 arribaron a estas costas poco más de 3.000 inmigrantes. Interior no facilita datos de 2014, pero todo parece indicar que este año se va a superar con creces esta cifra. Entre el 3 de junio y el 22 de octubre fueron interceptados 2.753 inmigrantes en 321 "incidentes", que es como califica estas interceptaciones la Agencia Europea de Fronteras Frontex. Esta agencia comenzó la décima operación Índalo el 3 de junio, por lo que no tiene datos de los cinco primeros meses del año. Frontex divide la operación en cinco zonas: Granada, Almería, Murcia, Algeciras y Málaga.

Estas costas vivieron su particular crisis durante el verano. Entre el 4 y el 13 de agosto 1.388 inmigrantes procedentes del norte de África alcanzaron las costas españolas o fueron rescatadas en alta mar. "En solo dos días se echaron a la mar 215 embarcaciones", señalan fuentes oficiales. Muchos de ellos en embarcaciones hinchables. Otro dato que revela la presión migratoria es la actuación policial contra las mafias que promueven y se lucran con la inmigración ilegal: 128 españoles y 166 marroquíes fueron detenidos en el primer semestre de 2013. En el primer semestre de 2014 fueron arrestados 284 españoles y 313 marroquíes, según datos de Frontex.