Nicole Kidman
Nicole Kidman ha dicho en muchas ocasiones que se arrepiente de sus operaciones estéticas. ARCHIVO

Es habitual que la actriz Renée Zellweger sorprenda periódicamente con sus cambios, sobre todo de peso, pero el pasado lunes fue un paso más allá y consiguió acaparar la atención de todos los fotógrafos cuando acudió a los premios Elle, en Los Ángeles, con un rostro totalmente diferente al de aquella joven que alcanzó la fama mundial gracias a El diario de Bridget Jones.

Zellweger está mucho más delgada, y su rostro redondeado ha sido sustituido una cara mucho más angulosa. Lucía una larga melena rubia y peinada a un lado y llevaba un ceñido vestido negro que atrajo todas las miradas. Su cambio radical hizo correr ríos de tinta y no tardó en convertirse en Trending Topic en Twitter.

"Estoy contenta de que la gente me vea diferente", ha asegurado en unas declaraciones a People.  "Estoy viviendo una vida diferente, más plena, más feliz, y me emociona que eso se note. Mis amigos me dicen que se me ve en paz. Estoy sana", cuenta la actriz.

Estoy viviendo una vida diferente, más plena, más feliz, y me emociona que eso se note

La rubia ha tenido suerte, ya que los comentarios sobre su cambio de aspecto están siendo en general muy positivos. Mucho peor le fue a Nicole Kidman, a la que el exceso de bótox en la cara acabó convirtiendo en una muñeca inexpresiva. Ella misma llegó a confesar que no está satisfecha con los resultados.

Tampoco le fue muy bien con las operaciones a la diseñadora Donatella Versace. Nunca fue una belleza, pero su lucha contra los estragos de la edad la han acabado convirtiendo en una criatura de plástico carente de toda naturalidad.

Aunque casi todo el mundo estará de acuerdo en que el título de reina del bisturí pertenece y seguirá perteneciendo durante mucho tiempo a Cher. Con 68 añazos ya sobre sus espaldas, la atriz y cantante sigue vital y enérgica. Sus muchas operaciones se notan, claro, pero lejos de hacerla incómodamente artificial alimentan su imagen de diva queer que tantos fans le ha hecho ganar.

Son incontables las famosas que han recurrido al bisturí. El quirófano cambió los rostros de Thalía, Victoria Beckham, Paulina Rubio, Angelina Jolie... Uno de los casos más curiosos fue el de la actriz Jennifer Grey,  la actriz de Dirty Dancing, que quedó mucho más guapa tras su operación pero tan irreconocible y con unos rasgos tan comunes que nadie la quería contratar.

En España tampoco faltan las fanáticas de las operaciones. Entre las primeras que suelen citarse se encuentra Ana Obregón, que siempre ha luchado por mantener la belleza de la juventud. Muy comentado fue el paso por quirófano de Paula Vázquez, que dio como resultado un cambio de nariz que modificaba significativamente el conjunto de sus facciones.

En los últimos años, la mayor sorpresa patria vino de la mano (y la cara y el cuerpo) de Belén Esteban, que se sometió a una serie de operaciones que la dejaron irreconocible. Fue comidilla nacional cuando apareció protagonizando una llamativa portada de revista del corazón y, poco después, logró disparar la audiencia del programa Sálvame Deluxe.

Pero las reformas integrales de careta no son sólo cosa de féminas. Sylvester Stallone y Mickey Rourke son la prueba viviente de cómo la cirugía facial puede convertir la cara de un hombre en una masa de bultos 'colagenosos'. En España, Camilo Sesto ha preferido tirar del lifting... en sucesivas ocasiones, ya que parece "molarle mazo" el estiramiento de piel.