El catedrático de Riesgo Cardiovascular de la Universidad Católica de Murcia, José Abellán, dijo ayer en la presentación de una conferencia internacional que "la competitividad en la pareja es un factor de riesgo para sufrir un infarto" y que "las mujeres que trabajan incrementan el riesgo a sus parejas".

Lo que más protege al hombre de estos riesgos es estar casado con una mujer que tenga dinero y estudios, que trabaje solo en casa

Abellán, comentó que se trata de un estudio de la doctora Alonso, que se va a leer próximamente en la UCAM, en el que estudia el sentimiento religioso y la conflictividad en la pareja y determina que "lo que más protege al hombre de riesgos cardiovasculares es estar casado con una mujer que tenga dinero, cierto nivel de estudios y que no trabaje fuera de casa".

Esto es así porque ese sentimiento religiosos aumenta la secreción de endorfinas y de neurotransmisores que combaten la ansiedad y reducen el riesgo de infarto

Abellán presentaba la III Conferencia Internacional Mediterránea sobre Riesgo Cardiovascular, que se desarrollará el viernes y el sábado en el Auditorio y Palacio de Congresos 'Víctor Villegas' de Murcia.

El objetivo es poder difundir y presentar los avances que hay en la evaluación, detección, control y en la asistencia de los pacientes cardiovasculares. Para ello contaran con la asistencia de 91 ponentes, de los que la mitad son de Murcia y la otra mitad de fuera.

España, con baja incidencia

Así, Abellán manifestó que España está situada entre "los países mediterráneos que tienen una baja incidencia de cardiopatía isquémica con relación a los del norte de Europa".

Las comunidades mediterráneas "son las que tienen las tasas más altas de este tipo de riesgos cardiovascular"

No obstante, advirtió que "Murcia es la región que tiene una mayor tasa de mortalidad por accidente cerebrovascular".

En este sentido, justificó que las comunidades mediterráneas "son las que tienen las tasas más altas de este tipo de riesgos cardiovascular", ya que "la dieta y el estilo de vida mediterráneo se está perdiendo".

En su lugar, "estamos adquiriendo la cultura de la comida rápida y bebidas con gas, frente a la comida tradicional y el vino".

Todo ello unido "al sedentarismo y al envejecimiento de la población, actualmente el 21,8% de la población son mayores de 65 años, dentro de 25 años se elevará al 30% de la población española, con lo que aumentarán los procesos crónicos como los cardiovasculares", apuntó.

Además, "la mujer, que tradicionalmente sus riesgos cardiovasculares son menores, se está equiparando a la de los hombres, debido, fundamentalmente, a que las chicas fuman más y beben alcohol lo mismo que los hombres", lamentó.

Concretamente, aludió, "la tasa se sitúa en 90 causas de ictus por cada 100.000 habitantes en España a 104 por cada 100.000 habitantes en Murcia".

"En relación a infartos no es muy diferente, quizá un poco más elevada la de Murcia", aclaró.