El avance del próximo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Alicante proyecta reconvertir las áreas del Panteón de los Guijarro, en El Palamó, y las contiguas Lomas de Garbinet, en suelo urbanizable de uso residencial, una recalificación que permitiría edificar unas 5.000 viviendas.

La superficie conjunta es de 1,5 millones de metros cuadrados. Por comparación, el Plan Rabassa ocupa cuatro millones de metros y prevé 15.000 viviendas.

En El Palamó los terrenos se reparten entre 23 hectáreas del Panteón y otras 131 en las Lomas, aunque en esta, el Instituto de Vivienda Ivvsa de la Generalitat contempla un gran parque.

En cualquier caso, se transformaría por completo El Palamó y 400 vecinos (de 3.000) han firmado ya a favor de la segregación para volver a tener su propio Ayuntamiento, como anticipó ayer 20 minutos. Les mueve el malestar por la falta de inversiones y tratan de impedir estos ladrillazos.

Expansión natural de la ciudad

Según el nuevo PGOU, la autovía A-7, que es circunvalación de Alicante a su altura por El Palamó, se reconvertirá en zona urbana; así se abrirá a ambos lados un corredor edificable entre el espacio donde actualmente se ubica la feria de Navidad, al lado de la rotonda de la Universidad, y el campo del Alicante CF, junto a Colonia Requena. Si el barrio se segrega, podría frenarlo todo.