Alicia Tomás, una vecina del barrio de San Blas, acudió el pasado 18 de abril al centro de salud de su barrio –como muchos alicantinos– para pedir cita, pues su abuela, de 89 años, estaba enferma, y no cogían el teléfono en el ambulatorio. Cuál fue su sorpresa cuando, al llegar hasta el centro, vio que estaba cerrado y sin ningún tipo de cartel explicativo.

Juan García, el vocal de atención primaria en la provincia de Alicante de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), ha explicado a 20 minutos que se trataba de un día de vacaciones que se les debía a los funcionarios.

Así, al caer la fiesta local de San Juan este año en domingo, según regula el Real Decreto 137/2003 del 18 de junio, los funcionarios tienen derecho a recuperar este día de vacaciones la víspera de otro festivo local.

Esta vez se eligió Santa Faz y, según García, no es posible establecer guardias en los centros. Por ello, los pacientes deben acudir a los servicios de urgencias.

Habitualmente, se suele avisar estos cierres con carteles en las puertas de los centros pero, al menos en el ambulatorio de San Blas, los pacientes no encontraron ninguna indicación.