Doscientos hombres armados atacaron ayer un pozo petrolífero que China controla en el este de Etiopía. Sesenta y cinco de los trabajadores fallecidos eran etíopes, mientras que los otros nueve eran chinos, según informó la agencia oficial china, Xinhua.

«Sospechamos que los asaltantes son miembros del Frente de Liberación de Ormos, el mayor grupo étnico de Etiopía», declaró Bereket Simon, consejero del primer ministro etíope, Meles Zenawi.

Según fuentes diplomáticas, siete chinos fueron secuestrados por los atacantes, que se apoderaron del lugar tras un tiroteo de casi una hora mantenido con cerca de cien soldados que custodiaban las instalaciones.