Las 40 plantas de maría tenían un peso total de 150 kilogramos, pero tras el proceso de secado se redujeron a 17, 5. Fueron requisadas en una plantación de Igorre y el juzgado decidió que no se había cometido ningún delito por ser una zona privada y destinar la planta al consumo privado y terapéutico, para enfermos de cáncer.