La forense que sostuvo que Bolinaga no estaba terminal dice que sufrió presiones

  • Carmen Baena ha confesado que sufrió presiones por su informe pero que mientras siga trabajado en la Audiencia Nacional no dará más detalles.
  • Asegura que llegó a tener la sensación de que "era un caso especial en el que no interesaba mi dictamen, sino que fuera de una determinada manera".
  • Baena escribió el informe que dictaminó en 2012 que el etarra Josu Uribetxeberria Bolinaga no estaba terminal y podía ser tratado en prisión de cáncer.
El etarra Iosu Uribetxebarria Bolinaga (c, con gorra), frente al juzgado de Bergara (Gipuzkoa).
El etarra Iosu Uribetxebarria Bolinaga (c, con gorra), frente al juzgado de Bergara (Gipuzkoa).
EFE

Carmen Baena, la forense de la Audiencia Nacional que dictaminó en 2012 que el etarra Josu Uribetxeberria Bolinagano estaba terminal y podía ser tratado en prisión del cáncer que padece, asegura que sufrió presiones a consecuencia de su informe, aunque, por el momento, no quiere dar detalles.

En una entrevista con motivo de la publicación de su libro Intoxicados y Tóxicos, en el que relata en clave de humor su paso del Servicio de Información Toxicológica al Instituto de Medicina Legal de la Audiencia Nacional, Baena admite haber sufrido una serie de presiones que le hicieron pensar que la decisión sobre la libertad condicional de Bolinaga estaba tomada de antemano.

"En su momento y si a alguien le interesa las contaré, pero mientras siga trabajando aquí no las voy a contar". "Ese será otro libro".

Frente a ese episodio que sin duda le ha marcado, explica que su arma ha sido el sentido del humor, que es "el que nos salva de todo", "de las decepciones y las presiones", y es lo que trasluce en cada página de Intoxicados y Tóxicos, a través de personajes anónimos y de otros que pueden evocar a jueces de la Audiencia Nacional y al propio Bolinaga.

Pese a esas alusiones, asegura no temer represalias. "Es un ejercicio de humor. Me he reído de situaciones, incluso de mi misma. Nadie debe sentirse aludido porque tampoco me estoy refiriendo a nadie concreto, aunque uno se inspira en el lugar en el que se desenvuelve".

"De momento me he pronunciado como puedo sobre esto en el libro, que tiene una segunda y una tercera lectura", si bien insiste en que "en un momento dado" le gustaría contar todo lo que sucedió entorno al capítulo Bolinaga, "porque si se supiera realmente lo que se desarrolló alrededor de este caso sería muy ilustrativo".

"Tribunal influenciado"

Por ahora, y mientras siga trabajando en la Audiencia Nacional, entiende que no debe "ser muy explícita con todas las cuestiones que se desarrollaron alrededor", aunque no esconde que llegó a tener la sensación "de que era un caso especial en el que no interesaba mi dictamen, sino que mi dictamen fuera de una determinada manera".

Lo que se desprende de Intoxicados y Tóxicos es el cariño con que recuerda las llamadas surrealistas que recibió durante su estancia en el Servicio de Información Toxicológica (urgencias de tipo sexual o una mujer que asegura que su perro ve borroso) y decepción por lo que se encontró después en los tribunales.

"En el mundo de la Justicia sí que hay momentos en que uno, no sólo como profesional sino como ciudadano, opina que las cosas no funcionan como deberían, y desencanta".

Para Baena, la Audiencia Nacional es un tribunal "influenciado por muchas otras cuestiones que no son sólo la justicia" y "a veces la esencia de lo que debería ser la justicia se difumina".

El principal desencanto lo encontró en las críticas que recibió su informe y que para ella fueron "una cuestión dolorosa".

"No debe ser noticia que un médico forense haga lo que se espera de él, ser fiel a sus conocimientos y al mundo científico en el que se desenvuelve", en definitiva, "informar de una manera desinteresada, que es lo que hice en este y otros casos".

Al año le llegó en cierto modo la reparación. Por un lado, al constatarse que Bolinaga superaba los pronóstico de supervivencia y, por otro, por el respaldo que recibió su informe del Colegio de Médicos de Madrid.

"Para mí fue una satisfacción que un comité de 12 expertos por unanimidad dijera que mi informe era impecable" cuando, al archivar la denuncia que interpuso contra ella una asociación de apoyo a presos de ETA, confirmó que Bolinaga podía ser tratado en prisión.

"Ya me gustaría a mí que muchas resoluciones y dictámenes de esta casa (la Audiencia Nacional) se sometieran a semejante examen".

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