Yeltsin junto a su sucesor, Vladimir Putin
Yeltsin junto a su sucesor, Vladimir Putin (SERGEY CHIRIKOV / EFE). SERGEY CHIRIKOV / EFE

"Creo que no hay un sentimiento común, sino que se le recordará con una mezcla de sentimientos", comenta desde Moscú Gregory Kunis, uno de los máximos responsables de Moy Rayon, la red de diarios de distrito adquirido por la empresa matriz de 20 Minutos.

La muerte de Boris Yeltsin ha sorprendido a Kunis volviendo de una reunión, con la tarde ya avanzada en Moscú, y no tiene muy claro cómo responderá la gente; "hace mucho tiempo", comenta, "a la gente le importan más los problemas inmediatos".

Nada cambia tras el reformismo de Yeltsin

Yeltsin era demasiado emocional en sus decisiones

"Habrá hasta quien se alegre de su muerte", asegura, "en especial aquellos a los que no les fueron bien las cosas cuando él gobernaba", pero no juzga si fue un buen o un mal gobernante: "era una época complicada, de muchos cambios, con graves problemas de corrupción entre los políticos y problemas económicos acuciantes".

La pregunta se antoja inevitable: ¿Hace falta otro Boris Yeltsin para cambiar la realidad rusa, con Vladimir Putin? "Es complicado; necesitamos a alguien que cambie las cosas", reconoce, "pero no con el estilo de Yeltsin, ya que era demasiado emocional y desordenado, caótico en sus decisiones".