La Operación "Ore" fue una de las acciones policiales contra la pederastia más conocidas en el Reino Unido, pero el paso del tiempo y la revisión de las pruebas ha sacado a la luz pública los múltiples errores de las acusaciones, que ha llevado a 39 personas a quitarse la vida bajo falsas acusaciones.

Pete Townshend, guitarrista de The Who, aparecía en las listas

Nombres como el de Pete Townshend, guitarrista de The Who, o Robert del Naja, miembro de Massive Attack, son algunos de los implicados falsamente en el desmantelamiento de una red de pederastia cuyas bases de datos albergaban números de tarjetas de crédito robadas o falsificadas, lo que condujo al error de los responsables policiales, tal y como sostiene el investigador Duncan Campbell, que ha denunciado en varias ocasiones que el caso se fundamenta sobre pruebas falsas.

Ahora lo hace en el prestigioso diario The Guardian, y cuenta que hasta 7.272 nombres de británicos, de los que más de mil personas fueron arrestadas, aparecían en las listas vinculadas a una extensa red de pederastia, pero muchos de ellos jamás compraron pornografía infantil: el registro de los datos de las páginas web incluían cuentas bancarias de personas que compraron legalmente pornografía adulta, o a los que simplemente robaron las tarjetas de crédito, comprobación que no realizó en su momento la policía británica y que ha supuesto un auténtico trastorno en la vida de muchas personas.

La sombra de un error policial

La investigación comenzó en los noventa desde un portal ubicado en Texas llamado Landslide; cuando se detectó que trabajaba con pornografía infantil fue intervenido y clausurado, y los datos de miles de británicos pasaron a manos de la policía.

El caso tuvo su origen en un portal ubicado en Texas

Pero no fue hasta 2006 cuando los discos duros intervenidos en Texas llegaron a manos de los agentes británicos, que comprobaron que muchos de los nombres y datos que aparecían eran en realidad fraudulentos, que provenían del robo o, directamente, de la falsificación.

Como consecuencia de este error policial muchas personas fueron acusadas falsamente, con lo que sus reputaciones quedaron destrozadas y, en muchos casos, no pudieron aguantar la presión: según estiman las autoridades, hasta 39 personas que aparecían en las listas se han quitado la vida.