Maps to the Stars
Julianne Moore y Sarah Gadon en una escena de 'Maps to the Stars' Sitges 2014

Contar con lo nuevo del director David Cronenberg siempre es imprescindible en el Festival de Sitges. Y lo más reciente de su obra es Maps to the Stars, que fue presentada mundialmente en Cannes donde consiguió el premio a la mejor actriz para una de sus protagonistas, una Julianne Moore espléndida; aunque el cineasta canadiense no ha podido estar en esta ocasión en el certamen que se celebra en la localidad costera catalana.

Una comedia negrísima, basándose en un guión original escrito por Bruce Wagner, que ejerce con dureza una sátira a la fauna que habita en Hollywood. Por otro lado, también una fábrica de sueños y un ideal para millones de personas en todo el mundo.

Julianne Moore, Mia Wasikowska, Robert Pattinson o John Cusack son algunos de los protagonistas Al término de la proyección uno tampoco sabe exactamente que ha querido contarnos Cronenberg, hasta dónde deseaba llegar o el porqué de su final. Pero en el camino habremos asistido o tenido constancia de un sinfín de situaciones chocantes. ¡Arde Hollywood! parecen decirnos el cineasta y Bruce Wagner, su guionista.

Se habla, y se trata, de niñas abusadas sexualmente por su madre, de niñas pirómanas que intentaron matar a su hermano menor, de actrices que son capaces de celebrar la muerte de un niño porque ello le ha permitido obtener el papel que tanto ansiaba en una película.

De incestos, de estrellas infantiles esquizofrénicas y con tendencias homicidas, de gurús de medio pelo que aprovechan sus discutibles dotes de persuasión para vivir del cuento de las estrellas, de apariciones y fantasmas, del fácil acceso a las drogas, de tríos y sexo también rápido y fácil, de asesinatos... y todo apuntando a las ensoñadoras estrellas, no las del cielo sino las de la Tierra, en Hollywood.

El entramado principal se construye a través de siete personajes, interrelacionados de alguna manera entre ellos. Una muchacha de 18 años (Mia Wasikowska) con una parte de la cara quemada y bastante superficie del resto de su cuerpo también, que regresa para reconciliarse con su pasado, si ello es posible. Una actriz cincuentona (Julianne Moore) que sueña con interpretar el personaje que le valió a su fallecida madre (Sarah Gadon) una nominación al Oscar en los 70.

Cerrando el círculo de personajes

Un niño prodigio gracias a una exitosa saga de comedias, tituladas Bad Babysitter, que ha llevado muy mal haber logrado la fama a tan temprana edad, con 13 años y ya poseedor de un prolongado currículum de excesos (Evan Bird). Imposible de no vincular a nombres como al Haley Joel Osment de El sexto sentido o Macaulay Culkin de Sólo en casa.

Su madre (Olivia Williams), algo más sensata pero concentrada en el filón de oro que representa su hijo; o el padre (John Cusack), dedicado a escribir best sellers y realizar masajes, discursos y terapias alternativas a las stars, e incapaz de controlar sus propias emociones y reacciones en los momentos de su vida personal que lo exigen.

Y el séptimo personaje, un actor —más bien figurante— que se gana la vida conduciendo limusinas, interpretado por un Robert Pattinson que, por otro lado, parece salido directamente del personaje que encarnó en Cosmópolis, la anterior película de Cronenberg. Sólo que aquí en lugar de un yuppie que lo tiene todo, es una cara bonita sin nada.

Sátira, comedia, drama, terror, de todo hay en Maps to the Stars, aún pendiente de distribución en nuestras salas, y que en su mirada despiadada al crepuscular y malsano mundillo de Hollywood parece decirnos que lo único que puede salir de allí más que seres de ensueño son monstruos.