Sarkozy vs. Ségolène.
Sarkozy vs. Ségolène.

Con la primera vuelta de las elecciones presidenciales cada vez más cerca, los dos grandes favoritos en los sondeos celebraron sendos mítines masivos.

Sarkozy se rodeó de muchos ministros para su intervención en Marsella, mientras que Royal contó en la suya de Toulouse con el presidente del Gobierno español, su correligionario José Luis Rodríguez Zapatero.  

El aspirante conservador eludió criticar expresamente a sus rivales y optó por un discurso positivo y optimista en el que se presentó como el hombre que, con una política de derecha no inmovilista, puede hacer frente a la crisis de valores por la que, en su opinión, atraviesa Francia.

Sarkozy pidió que nadie en Francia "se quede al borde del camino"
De su boca salieron términos como fraternidad, no exclusión e igualdad de oportunidades, pero pidió a todos que hagan un esfuerzo personal y que él se encargará de que "nadie se quede al borde del camino".

Partidario de "recuperar el espíritu del Renacimiento", para lograr "que todo sea posible", Sarkozy sólo bajó al terreno de lo concreto cuando afirmó que quiere favorecer fiscalmente a las empresas que crean empleo, al rechazar que EEUU tenga ventajas comerciales respecto a Europa y al criticar la competencia monetaria del dólar en relación con el euro.

Por su parte, Ségolène Royal solicitó el voto de toda la izquierda para defender los valores humanos frente a los "financieros y bursátiles, para reformar Francia sin brutalizarla, para reconciliar la solidaridad fundamental con la eficacia económica". 

Creo que ya es hora de reemplazar la ley del más fuerte por la del más justo

"Creo que ya es hora de reemplazar la ley del más fuerte por la del más justo", manifestó la candidata socialista, quien reclamó la movilización de la izquierda desde la primera vuelta porque en estas elecciones "se decidirá el rostro de Francia para una generación".

Royal se deshizo en elogios con Rodríguez Zapatero, el único jefe de Gobierno extranjero que ha participado en la campaña electoral francesa, y hasta le leyó un poema que Louis Aragon dedicó a Federico García Lorca.

Sarkozy, en cabeza

Con distintos porcentajes, los diferentes sondeos publicados hoy dan a Sarkozy el primer lugar en intención de voto, seguido por Royal, mientras que el centrista François Bayrou queda a varios puntos y el ultraderecha Jean-Marie Le Pen algo más distanciado.

Sin embargo, alguna encuesta apunta que todavía queda un gran número de indecisos, que podrían llegar hasta un tercio del electorado.

Françoys Bayrou mantuvo su línea de mostrarse equidistante de los dos grandes partidos y se apoyó en un editorial del rotativo "Le Monde" que hoy planteaba como deseable una segunda vuelta con Sarkozy y Royal para que haya el debate derecha-izquierda que no hubo en los comicios de 2002, cuando Le Pen desplazó al socialista Lionel Jospin y se midió a Jacques Chirac.

Bayrou aseguró que los dos principales partidos están "agotados"

Mientras tanto, Le Pen juega hasta el final la carta del optimismo y, como en 2002, espera dar la sorpresa y estar en la segunda ronda, convencido de que "una gran ola nacional va a barrer la oligarquía instalada", aunque sus principales críticas van contra Sarkozy "un contradictorio que cambia de ideas como de camisa".

La campaña se cerrará este viernes a medianoche, hora hasta la que todavía se podrán publicar sondeos de intención de voto, mientras que el sábado será la jornada de reflexión.