Gérard Depardieu
El actor Gérard Depardieu. ARCHIVO

El actor Gérard Depardieu lamentó haber participado en el filme Welcome to New York (2014), del cineasta estadounidense Abel Ferrará, sobre el ex director general del FMI Dominique Strauss-Kahn, caído en desgracia en mayo de 2011, cuando la camarera de un hotel neoyorquino le acusó de violación.

Reculó en su respaldo al proyecto del veterano realizadorEn una entrevista al semanario Le Point, Depardieu dijo que Ferrara "no comprendió" que la versión de la camarera era la clave del relato, aunque admitió que fue la "locura de la historia" lo que le llevó a encarnar en esa película al ex ministro francés de Economía. Para el intérprete franco-ruso, el filme de Ferrara se inscribe en la tendencia a abusar de escenas sexuales explicitas en series, películas y otras ficciones audiovisuales, por lo que resulta imposible "encender una pantalla" sin topar con ellas.

Depardieu, que ya justificó su presencia en el filme apoyándose en su antipatía por DSK—"no me gusta", declaró a la televisión pública suiza (RTS) en marzo de 2012—-, reculó así en su respaldo al proyecto del veterano realizador. Interrogado por Le Monde al comienzo del rodaje, el cineasta había declarado, por su parte, conocer solo al actor "de una o dos películas".

Ferrara y el protagonista principal de Welcome to New York se dieron cita el pasado mayo durante el Festival de Cannes para promocionar la cinta, distribuida exclusivamente por internet en Vídeo bajo Demanda (VoD), pues ninguna sección oficial o paralela del certamen la programó. En la misma entrevista, el polémico gigante del cine francés comentó el retorno a la política del expresidente conservador francés Nicolas Sarkozy, de quien dijo que había "cometido errores" pero haber "demostrado saber representar" a una Francia que, en su opinión, "hoy carece de interés" y necesita "un gran gestor".

De su amigo y presidente ruso, Vladimir Putin, el aplaudido intérprete de Obelix, Cyrano de Bergerac o Danton estimó que había "tenido suerte", pues "nadie daba nada por él cuando era joven, como yo". Preguntado por la polémica abierta con su exilio fiscal en Rusia, Depardieu justificó su mudanza a Saransk, capital de la república Mordovia, y la adquisición de esa nueva nacionalidad dado "el odio al dinero" que existe en Francia, un país que "aniquila a sus ídolos" y donde "la gente recela del éxito".