Matteo Renzi
El primer ministro italiano, Matteo Renzi. EFE

El primer ministro italiano, Matteo Renzi, insistió este lunes en rechazar como ejemplo para su país la reforma laboral aplicada en España porque lo que persigue su Gobierno "es otra cosa", dijo al explicar sus prioridades en la materia.

"¿Tenéis en mente el modelo español de reducción del coste salarial? Bien, el nuestro es otra cosa", afirmó Renzi ante sus compañeros del Partido Demócrata (PD) en una reunión interna de su dirección difundida por los medios de comunicación italianos.

"Y a quienes nos dicen en Europa: tenéis que hacer como en España porque España es un gran modelo de reforma laboral, les digo no, gracias, somos otra cosa", agregó el primer ministro, cuya reunión con la dirección del PD fue transmitida en directo.

Renzi defendió especialmente en esa reunión la reforma contenida en lo que se conoce en Italia como el 'jobs act', una iniciativa que pretende, entre otras cosas, derogar el artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores, una disposición que obliga a readmitir a trabajadores despedidos de manera improcedente.

Esta reforma laboral, que encuentra la oposición dentro de su partido del ala más a la izquierda, es imprescindible, según Renzi, para sacar al país de la crisis económica en la que se encuentra y empezar a crecer.

Los sindicatos, en pie de guerra

La propuesta de derogación de dicho artículo ha puesto en pie de guerra a los sindicatos del país, que han prometido batalla, pero además ha abierto una importante brecha en el seno de la formación de Renzi.

Este mismo lunes, la líder del sindicato más importante del país, la Confederazione Generale Italiana del Lavoro (CGIL) Susanna Camusso, aseguró que esta organización "está lista para ir a la huelga" por su rechazo a la reforma de Renzi.

La referencia a la reforma laboral aplicada en España no es una novedad en Renzi, que el pasado 16 de septiembre declaró que el "modelo a seguir" para su país "no puede ser el de España", "que tiene el doble de desempleo" que Italia.

"Me dan ganas de reír cuando escucho decir que nuestro modelo debe ser España. Estimo al país y a su presidente del Gobierno, pero cuando me dicen que nuestro modelo debe ser el de un país que tiene el doble del desempleo me preocupo", dijo Renzi en aquella ocasión.