El sindicato USO ha anunciado este lunes que no cederá a "chantajes" y no firmará el acuerdo de Sniace en los términos actuales porque no está dispuesto a otorgar "cheques en blanco".

En este sentido, representantes sindicales han afirmado que sí firmarían el plan laboral "pero no más allá" puesto que, con la actual redacción, si la empresa "al final fuera al traste", no se podrían defender los derechos de los trabajadores ya que, según USO, "exonera" al equipo gestor de Blas Mezquita de cualquier responsabilidad.

Por ello, la Federación de Industria de USO, la sección sindical de USO en Sniace y la Federación de Acción Sindical de este sindicato han exigido a la dirección de Sniace que presente, de forma "inmediata" y por escrito, un plan industrial, la financiación de ese plan industrial y del plan laboral, y la fecha concreta de inicio de la actividad industrial.

Así lo han hecho publico Faustino Sánchez, portavoz de la sección sindical de Sniace, y José Iglesias, secretario federal de Acción Sindical, quienes han estado acompañados por Agustín Herrera, secretario general de la Federación Industria; Mercedes Martínez, secretaria general de USO Cantabria, y Antonio Pastor, asesor, en una rueda de prensa en la que han mercado que la responsabilidad de que el plan laboral esté parado no es del sindicato sino de la empresa.

Iglesias ha asegurado que el sindicato "asume su responsabilidad" a la hora de suscribir un acuerdo laboral "similar" al que propuso USO hace un año y que fue rechazado por los sindicatos "que ahora lo consideran histórico".

En este sentido, ha recalcado que la dirección de la empresa debe asumir "sus propias responsabilidades", entre ellas la de su gestión empresarial. "Blas Mezquita y su equipo redactor no deben esconderse detrás de sus propios trabajadores aprovechando la débil situación de la plantilla tras un año en el paro y con la empresa sin actividad", ha subrayado.

Al respecto, ha denunciado que la empresa pretende "meter de rondón y bajo presión" dentro del acuerdo laboral una serie de cláusulas y "valoraciones interesadas" que "nada tienen que ver con la negociación colectiva", en lo que a su juicio constituye "un chantaje" y "un ejercicio de abuso empresarial".

Al hilo, ha subrayado que ni el derecho laboral ni el concursal piden la unanimidad para alcanzar acuerdos sino mayoría simple o cualificada. "La unanimidad no se exige ni para cambiar la Constitución, mucho menos para firmar un acuerdo laboral", ha enfatizado en relación con la exigencia "sine qua non" de la dirección de Sniace.

De ahí que Iglesias haya insistido en que ni los sindicatos ni los trabajadores deberían "servir de coartada ni dar salvoconductos para eximir de responsabilidad en la gestión empresarial a la dirección de la compañía".

El responsable de USO ha asegurado que la reapertura de la empresa solo se logrará si se convence a los acreedores de que Sniace tiene un plan industrial y financiero "serio", algo que es "una incógnita" y por lo que el sindicato "no va a firmar a ciegas" el documento.

USO exige la presentación de un plan industrial "pormenorizado", que dé "confianza y garantías" de que la empresa "a la primera vuelta" no volverá "a las mismas", y que incluya líneas de producción, clientes preferentes, etcétera. Porque, ha subrayado Iglesias, "no podemos depender exclusivamente" de "ayudas públicas y recalificaciones de terrenos".

También reclama que se especifique la financiación del plan industrial y laboral. "Con qué dinero se van a financiar; con qué dinero se pondrán en marcha las nuevas instalaciones; quién lo va a pagar. Si hay un nuevo socio industrial, queremos conocerlo, sus pretensiones", ha indicado Iglesias.

La tercera exigencia es conocer la fecha concreta de inicio de la actividad industrial. En este sentido, ha reiterado que si comienza, la paz social y el compromiso de los trabajadores que dé confianza a los acreedores e inversores "está garantizada, de manera unánime, esto sí, por todo los sindicatos y trabajadores de Sniace".

Pero, ha insistido, con el documento actual, USO no aprobará "ningún chantaje". "Es intolerable exigir unanimidad para alcanzar un acuerdo cuando la legislación no lo exige", ha remarcado Iglesias, que ha pedido a Mezquita que aborde las peticiones del sindicato y "no pierda más tiempo mareando la perdiz" porque es "absurdo" que se bloquee "toda la situación por una unanimidad que no tiene encaje en la ley", ya que su "exoneración" es "algo más que un plan laboral".

Iglesias también ha reiterado que USO no suscribirá el acuerdo tal y como ésta porque no quieren ser "reos de nuestros actos" al firmar la "exoneración de la responsabilidad de gestión" de Mezquita y su equipo, de forma que con posterioridad no podrían responder judicialmente de una posible "gestión inadecuada" ni reclamar "plenamente todos los derechos de los trabajadores". Firmar ahora sería "no poder defender los derechos de los trabajadores si el proyecto fracasa", ha subrayado.

"Un plan laboral no puede llevar las trágalas que éste lleva y que se exceden de un plan laboral", ha reiterado el líder sindical, así como que la responsabilidad de que el documento esté "parado" no es de USO sino de la empresa.

Por lo que se refiere a la vía judicial, continúa abierta, tanto con el recurso de casación interpuesto por el sindicato ante el Tribunal Supremo como con las demandas individuales presentadas en los juzgados de Cantabria puesto que todavía no han determinado si se trata de despidos improcedentes o no.

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