El presidente Hugo Chávez obligará a los venezolanos a recibir clases de marxismo en sus puestos de trabajo, en las escuelas y en los cuarteles, al menos cuatro horas a la semana, según publica hoy el diario ABC.

El ministro del Trabajo, José Ramón Rivero, ha anunciado que comenzará a aplicar las cuatro horas de marxismo a los empleados de su Ministerio la próxima semana. Eso supondrá parar el trabajo -probablemente los viernes- para que los empleados puedan asistir a las clases ideológicas sin moverse de su puesto.

Rivero adelanta que la formación socialista será de "carácter obligatorio" tanto en las empresas del sector público como del privado y en las cooperativas. Y para ejecutarlo, el presidente Chávez aprobará dentro de poco las leyes-decreto necesarias, en el marco de los poderes especiales para legislar que le otorgó el pasado enero la Asamblea Nacional.

Los sindicatos, en contra

La noticia parece no haber gustado a los sindicatos.

Según recoge el periódoco Pablo Castro, dirigente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, (CTV), rechazó el plan del ministro Rivero. "Si su fin es ideologizar, van a encontrar el rechazo de los obreros, que no permitirán que se les imponga una forma de pensar contraria a su manera de vivir".

En el caso de los soldados, Chávez habría amenazado con echar a los que no se declaren marxistas y socialistas.

Por su parte, las escuelas privadas temen que se les imponga la formación marxista.