El ceramista Vicente Carranza y su esposa Josefa García Gómez han donado a perpetuidad parte de su colección al Ayuntamiento de Daimiel (Ciudad Real), según el acuerdo suscrito este jueves en Madrid por el ceramista y el alcalde de la localidad ciudadrealeña, Leopoldo Sierra.

El alcalde, acompañado por la concejala y portavoz María Dolores Martín de Almagro, ha valorado esta apuesta de Carranza, Hijo Predilecto y Medalla de Honor 'Ciudad de Daimiel', por "engrandecer" el patrimonio cultural de su pueblo natal mediante la donación en perpetuidad que permitirá igualmente conocer el legado del ceramófilo y su buen hacer en este ámbito.

En el inventario se contemplan jarras, azulejos, escudillas y paneles con fragmentos cerámicos, entre otras tantas piezas más hasta completar un apéndice de 137 anotaciones, incluyéndose en éstas información de la Colección, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

Entre las cláusulas queda recogido que el Consistorio facilitará el préstamo temporal de las mismas en iguales condiciones que sus propios fondos. Igualmente los museos o su administración gestora podrá reproducir y publicar copias de los originales para su adecuada difusión.

La 'Colección Carranza' de cerámica está considerada por los expertos como la más importante de España, tanto por la calidad —están representados los centros cerámicos más importantes de España y del extranjero— como por la cantidad de las piezas, en torno a 5.000; al tiempo que es también una de las mejor conocidas, gracias a la cantidad de exposiciones que se han celebrado teniendo a esta colección como referencia, al tiempo que han sido publicados los catálogos de cada una de ellas, convertidos en obras de obligada consulta por su importancia.

En el Museo Comarcal de Daimiel, al igual que sucede en el Museo de Santa Cruz en Toledo o el Real Alcázar de Sevilla, donde también se encuentran expuestas sus cerámicas, se puede contemplar una selección de piezas cerámicas, paneles y loza de los principales centros cerámicos tanto de España como del extranjero.

También en la planta baja, podemos disfrutar del Gabinete del Coleccionista, una sala decorada y ambientada a la moda del siglo XIX, con abundante número de piezas cerámicas, nos permite adentrarnos en la piel del coleccionista, un espacio donde se encerrará a estudiar, investigar y restaurar las piezas que forman parte de su colección.