Javier Cámara
Javier Cámara posa con su Goya a mejor actor por 'Vivir es fácil con los ojos cerrados'. GTRES

La película Vivir es fácil con los ojos cerrados ha sido la elegida para optar, por parte de España, a la categoría de mejor película de habla no inglesa en la 87 edición de los Premios Oscar. La cinta, que fue la gran triunfadora de la pasada edición de los Goya, narra la historia de Antonio (Javier Cámara), un profesor que enseña inglés a sus alumnos utilizando las canciones de los Beatles y que, en 1966, decide viajar a Almería para conocer a John Lennon, ya que se encuentra rodando una película en la provincia andaluza.

Esta mañana, tras el anuncio de la película seleccionada y una breve rueda de prensa de Javier Cámara y la productora Cristina Huete, el actor ha concedido una entrevista a 20minutos para hablar de sus impresiones de cara a esta nueva etapa del filme.

Había muchas posibilidades de que esta fuera la película elegida. Seguramente se lo esperaba.Pues no te creas. Tenía muchas dudas, porque las otras dos candidatas han estado haciendo una campaña estupenda. El niño está triunfando ahora mismo en taquilla y es una películas grande y con mucha gente detrás. Y con 10.000 km han hecho una película preciosa, rodada en inglés, los actores la defienden muy bien...

Pero después del éxito en los Goya...
Sí, pero también se decía que ha pasado mucho tiempo de eso y que hay un montón de películas que han salido después. Pero es verdad que la Academia ha apoyado a la película que más votó en los premios, así que el aval estaba ahí. Habrá gente a favor de la elección, en contra, como siempre, pero esperemos que ahora rememos todos en la misma dirección.

De cara a Hollywood, ¿qué tiene Vivir es fácil que pueda ganarse a los académicos?
Yo creo que la franqueza de los personajes. El americano tiene un punto de idealista, de soñador. Les fascinan los héroes gigantescos que cambian la vida de ciudades enteras y de países y salvan al planeta, pero también les encantan los héroes anónimos, los personajes humildes que pasan por la vida con sus pequeñas heroicidades. Sus películas están plagadas de esos detalles de idealismo que Vivir es fácil con los ojos cerrados también tiene.

El americano tiene un punto de idealista, de soñador, que pude verse en 'Vivir es fácil...'Así que sí ve posibilidades.
Claro, ¿por qué no? La nuestra es una película bella, luminosa, con un mensaje directo muy claro... Y la música, que no solamente te enseña a aprender idiomas sino que te enseña a vivir y a ser mejor persona. Creo que las escenas del principio, con los niños aprendiendo inglés, les van a hacer mucha gracia. Y la ambientación, y el cochecito recorriendo el desierto de Almería...

Ya se ha estrenado en algunos países, así que puede hacerse una idea de cómo será la recepción.
Sí, ya se ha visto en Canadá y hemos estado varias veces en Miami con la película. Lo hemos vivido muy cerca del público y la recepción ha sido igual de buena que aquí. Uno tiene miedo cuando de repente hace algo como muy de aquí, pero en realidad siempre se cuentan cosas universales que suceden en todas partes independientemente del contexto. Parece que son sólo nuestras, pero cuando traspasan fronteras descubrimos que el cine llega a todo el mundo sin problema. De hecho, hemos llegado a un punto en el que el cine español gana más dinero fuera que dentro del país. Estamos llegando a otros públicos.

¿Cuál cree que es el mayor obstáculo de la película de cara a pasar la siguiente criba?
La única dificultad que veo, que no es poca cosa, es que seguramente habrá una calidad tremenda en un montón de películas que optan al Oscar a mejor largometraje de habla no inglesa. Esta elección sólo ha sido el primer paso de muchísimos otros. Ahora toca ponerse manos a la obra con un proceso larguísimo y complicado en EE UU. La maquinaria que se mueve allí en torno a esto es brutal.

Puestos a fantasear, imagine que la película es elegida y acaba ganando el Oscar, ¿a quién le dedicaría el triunfo?
Al cine español. A la gente que contra viento y marea está haciendo cine en España, a toda la gente que quiere contar historias.

Entiendo que ahora mismo la situación es complicada.
Sí. Cada vez es más difícil hacer películas, así que cuando te metes en un proyecto ves que la gente está emocionada tan sólo por poder sacarlo adelante, la mayor parte de las veces con muy bajo presupuesto. Y aun así, las películas son cada día más arriesgadas, cada día más en contacto con el espectador, con más ganas de llegar, con más ganas de contar... En eso también hay mucho idealismo.

Me conformo con estos tres minutos que estamos teniendo entre Gallardón y Artur Mas

¿Recuerda alguna película española que se haya quedado en la carrera hacia los Oscar de manera injusta?
Muchas, muchísimas, incluso películas que jamás han sido nominadas. Estados Unidos se merece ver mucho cine español, y no sólo actual sino del anterior. Hay muchísmo cinéfilo que sabe perfectamente qué se hace en España. En los Globos de Oro, por ejemplo, te topas con un montón de gente que conoce el cine español perfectamente.

Volviendo a la pregunta, todos los años te topas con bastantes películas que se merecen ser premiadas, tanto grandes como pequeñas que salen adelante por el boca a boca o por otros medios ya que, afortunadamente, a día de hoy cada vez hay muchas formas de ver cine. Se están generando diversas industrias dentro de este archipiélago de problemas: no existe una ley de mecenazgo, no hay ayudas a la protección de la propiedad intelectual, no hay una buena ley contra la piratería...

¿Cree que de aquí a un año, con varios procesos electorales por delante, se producirán cambios que repercutirán de forma positiva en el cine?
Yo me conformo con estos tres minutos que estamos teniendo entre Gallardón y Mas. Ayer la dimisión de uno, mañana o pasado jaleo con el otro, y hoy tres minutos para la lectura de la película que aspira a ir a los Oscar. Me basta con eso, no tenemos más tiempo, no hay más espacio para la cultura. Primero está todo lo que pasó ayer, que es muy fuerte, y luego está todo lo que pasará mañana, que lo es más. Y en esta vorágine tienes tres minutitos en los que puedes volver a convertirte en este Quijotito idealista con su cochecito que sueña que igual puede ir a los Oscar.