165.000 € para la víctima de una fecundación in vitro

Una mujer de 36 años quedó 12 días en coma tras una intervención de reproducción asistida en Bilbao.Le dieron anestesia sin examinarla antes.
«Relájese, será como tomar un gin-tonic». Fueron las últimas palabras que escuchó Margarita Chorro antes de entrar en un coma de 12 días. Era enero de 2001, ella tenía 36 años y había ingresado en el Consultorio Ginecológico Elcano de Bilbao para someterse a un sencillo tratamiento de fertilización.

Debido a la anestesia sufrió una parada respiratoria que le causó falta de oxígeno en el cerebro. Se libró de la muerte, pero no de las secuelas: problemas para moverse y hablar, incapacidad para contener las emociones...

La Audiencia Provincial de Vizcaya ha condenado ahora al equipo médico a indemnizar con 165.618 1 a Margarita. El juez cree que la víctima no fue suficientemente informada de los riesgos de la intervención. Además, entiende que los médicos no actuaron correctamente.

La operación consistía en una extracción de ovocitos para después ser fecundados. «Me dijeron que era algo sencillísimo», cuenta Margarita. Ella tuvo que dejar su trabajo de maestra funcionaria por culpa de las secuelas.

Tras el coma empezó la rehabilitación y la batalla legal. La sentencia ahora publicada es fruto del segundo juicio por este hecho. El primero también dio la razón a Margarita, pero se recurrió.

El tribunal culpa a dos personas: al ginecólogo Fernando Mozo de Rosales, que era el doctor presente en la intervención médica, y a la anestesista María Luisa Allona.

El miedo que se vio confirmado

Margarita Chorro. Víctima de un error médico.

«ocultan el riesgo a la mujer»

«Ya empezó mal. Llegué a la sala donde me iban a extraer los ovocitos y el ginecólogo me preguntó: ‘Pero, ¿no era dentro de una hora?’ Yo tenía razón, así que se precipitó en montar todo y llamar a la anestesista. Ésta tenía que haberme hecho un examen previo para ver qué anestesia necesitaba, según mi peso, características... Pero nada de eso. Me sedó directamente y me fui. Parada respiratoria. Me llevaron de urgencia a una clínica, donde estuve 12 días en coma y 50 ingresada. Tras despertar no podía ni levantarme. Estuve dos años en rehabilitación. Al principio sólo pensé en recuperar mi cuerpo. Luego viene lo peor: ‘¿Por qué a mí? ¿Por qué me mintieron?’. También pensaba: ‘¡Qué mierda de cuerpo tengo!’... Te echas la culpa. Pero hoy sé que no fue responsabilidad mía. Quiero que las mujeres conozcan los riesgos, que exijan un mínimo de protección. Lo que a mí no me dieron. Aún recuerdo a los tres médicos. La anestesista falló por no hacerme un examen previo, pero estuvo conmigo en la convalecencia. Los otros dos se desentendieron absolutamente. Bueno, cuando mi cabeza estaba en otra cosa tuve un niño de forma natural. Salió bien».

Mostrar comentarios

Códigos Descuento