El asesino de Virginia fue tratado en un centro mental en 2005

Recibió ayuda psicológica después de que un grupo de compañeras se quejaran porque acosaba a varias chicas.
Muchas personas se acercaron hasta este centro universitario para mostrar su dolor. (Reuters).
Muchas personas se acercaron hasta este centro universitario para mostrar su dolor. (Reuters).
Cho Seung-Hui, el joven de 23 años autor de la masacre en la Universidad Politécnica de Virginia (EE UU), en la que murieron 33 personas, incluido él, fue llevado en 2005 a un centro hospitalario para tratamiento psicológico ante la posibilidad de que pudiera cometer suicidio, tras acosar a varias mujeres en el campus. Dos estudiantes se quejaron de que el joven rondaba a su alrededor, pero al no recibir amenazas no presentaron cargos.Además, una profesora de este centro, Lucinda Roy, había recurrido a la Policía y a las autoridades académicas hace un año y medio, alertando del peligro que suponía por su conducta violenta. De hecho, un compañero describió como «macabros y retorcidos» varios textos teatrales que el asesino había escrito.

En declaraciones a la cadena de televisión CNN, Roy dijo que el estudiante nunca habló de armas o de matar, pero lo que escribía era suficiente como para alarmarse.

«Las amenazas no eran explícitas y ésa era la dificultad que tenía la Policía» para actuar, indicó. Tras el pánico de estos días, la Policía recibió ayer un aviso de bomba en el complejo universitario que resultó ser una falsa alarma.

Mensaje «perturbador»

Por otra parte, la Policía de Virginia reveló ayer que Cho Seung-Hui envió un paquete con fotos, vídeos y escritos a la cadena NBC en el intervalo entre el primer tiroteo y el segundo, lo que puede constituir un elemento clave para la investigación. NBC calificó el contenido del envío de «perturbador».

Un ingeniero uruguayo que fue herido en el tiroteo se salvó fingiendo que había muerto. Se arrojó al suelo y se escondió tras un compañero herido. Avisó a sus familiares y a la Policía y ahora se recupera de lo ocurrido.

Tras una pista falsa

Tras las dos primeras muertes, la Policía comenzó a buscar a Karl D. Thornhill, novio de una de las primeras víctimas, ya que un estudiante comentó a los agentes que tenía armas de fuego. Durante dos horas la Policía se mantuvo tras esta pista falsa, mientras Seung-Hui maquinaba su siguiente ataque.

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