En la sesión de control del Congreso el presidente respondió a preguntas de Gaspar Llamazares y Mariano Rajoy.

Llamazares le pidió a Zapatero la interlocución directa con la empresa matriz de Delphi y el mantenimiento de la actividad de la compañía, ya sea por medio de la propia Delphi o de una tercera, como en el caso de Santana Motor. El líder de izquierda Unida también pidió un plan de reindustrialización de la Bahía de Cádiz.

Zapatero dijo que hay voluntad de dar una respuesta y que se trabaja en todos los frentes.

"Este Gobierno no va a fallar a los trabajadores de Delphi ni de la bahía de Cádiz", dijo convencido Zapatero.

El culebrón Endesa

Mariano Rajoy, por su parte, dijo en su intervención que el espectáculo de la opa de Endesa es "inenarrable".

El líder del PP hizo un recorrido por la historia de los opas (las tres, la de Gas Natural, la de E.ON y la de Enel y Acciona) asegurando que se ha llegado a la peor situación posible: una Endesa dividida en dos, con una parte en poder de los italianos y otra en poder de los alemanes.

Zapatero respondió diciendo que el Gobierno ha cumplido en todo momento con las obligaciones legales para aquellos objetivos de garantía del suministro energético y defensa de los intereses de consumidores y accionistas.

"Debería darle vergüenza" terminó diciendo Rajoy en su turno de réplica, en el que volvió a insistir en el despropósito de la opa de Endesa.

Zapatero se defendió sacando los trapos sucios económicos del Gobierno del PP y recurriendo a los argumentos que ya ha utilizado en otras ocasiones: que la opa favorece a los accionistas y a los consumidores (por la entrada de un nuevo competidor), que a ella se llegó por acuerdo entre las tres compañías involucradas y que la Bolsa superó su máximo histórico poco después de saberse la noticia.