«El guiso de Viernes Santo es apto para estómagos cantonales»
Cesáreo Bas Vivancos. (Ángela de la Llana).
Cesáreo Bas, ingeniero y profesor de cartagografía,  ayudado por sus hermanos, Carmen y Carmelo, ha concluido el tercer volumen de Las recetas de la madre, un curso de cocina casera para hacer desde el guiso de pelotas hasta el «tomate frito, de verdad». El libro se presenta hoy en Cartagena.

¿Un ingeniero escribiendo libros de recetas de cocina?

Sí. Es importante enseñarle a la gente que lo mejor de la cocina es darle el toque de antes. No quería que se perdiera la sabiduría de los 85 años de mi madre.

¿Su libro sirve para algo?

Aseguro al que lo lea que aprenderá a cocinar, aunque sea la primera vez que entre en una cocina.

Convénzame usted para que compre su libro.

Es un libro bello, cuidado y, además, te enseña a cocinar de una manera divertida.

¿Comemos mejor por lo de la cocina mediterránea?

Sí, pero los jóvenes comen mal, aquí y en el mundo.

Su madre es de El Llano del Beal, ¿hay alguna receta en su trilogía apta para estómagos cantonales?

El guiso de Viernes Santo.

¿Cuál es la receta o el plato que le recomendaría usted a su peor enemigo?

Sin duda, la hamburguesa.

Usted dice que la edición digital está traducida al inglés. ¿Pretende con ello que los extranjeros conozcan la cocina de su madre?

Sí. Los ingleses, por ejemplo, no saben comer, y tienen mucho que aprender de nosotros.

Bio. Cartagena, 1958. Vive en La Manga. Tiene una hija. Es profesor de la Universidad Miguel Hernández, de Elche.