Los escoceses han decidido seguir en el Reino Unido (un 55% ha votado en contra de la independencia), pero este resultado no indica que todo vaya a seguir como hasta ahora. De hecho, lo que todos tienen claro es que el no va a abrir una época de cambios tanto para Escocia para el Reino Unido.

Este viernes, tras conocer los resultados, el líder independentista escocés ha llamado a "aceptar el resultado", pero ha recordado a David Cameron las promesas de más autonomía que realizó en campaña. El primer ministro británico ha respondido y ha anunciado cambios más profundos de lo esperado.

El independentismo se aparca... de momento

Alex Salmond se comprometió a que, si perdía el sí, no se volvería a plantear el asunto de la independencia durante una generación (lo que se entiende, por un periodo de entre 20 o 30 años). Las declaraciones de Salomond parecen indicar que, de momento, sería así. Pero los resultados no han sido tan concluyentes como para asegurarlo al 100%. Si la negociación de las nuevas competencias no fuera satisfactoria o la política británica siguiera girando hacia posiciones conservadoras o antieruopeistas el debate podría volver a resurgir.

Una Escocia: no a la independencia, sí a menos dependencia

Londres tenía claro que el rechazo a una Escocia independiente no debía significar un paso atrás, sino hacia delante (como este viernes afirmaba el propio David Cameron). El Gobierno británico anunció en campaña —en el folleto informativo electoral ya lo anunciaba— que si el no vencía, daría más competencias a Escocia.

Los tres líderes de los principales partidos (conservadores, laboristas y liberal democrátas) firmaron un documento, publicado en el Daily Record, en el que Cameron, Miliband y Clegg prometían a los escoceses más competencias y protección para su sistema sanitario público.

Cameron este viernes mismo ha invitado a Salmond a unirse a unas negociaciones y están claros cuáles serán los principales temas:

  • Sistema de financiación: en la promesa de los tres grandes se decía que Reino Unido debía garantizar el "reparto equitativo de los recursos" de las cuatro naciones, para "salvaguardar la defensa, prosperidad y bienestar de cada ciudadano".
  • Sistema Nacional de Salud escocés: la promesa también aseguraba que la financiación del sistema sanitario escocés será controlado por el parlamento escocés. Un punto interesante, para una región que se había opuesto a los numerosos recortes públicos del Gobierno de Cameron.

Cambios para todo el Reino Unido

La sorpresa de la declaración institucional de Cameron ha sido el anuncio de que también daría más competencias a los gobiernos regionales de Gales, Irlanda del Norte e Inglaterra.

Ignacio Molina, investigador principal para Europa del Real Instituto Elcano, aseguraba hace unos días a 20minutos que dar más competencias a Escocia traería, a buen seguro, reclamaciones legítimas de otras regiones del Reino Unido con menor presión nacionalista. Con este anuncio, que busca una cierta igualdad de las cuatro naciones británicas, Cameron se adelanta: "Del mismo modo que Escocia votará en el Parlamento escocés sobre sus asuntos fiscales, su gasto y sus políticas sociales, también Inglaterra, así como Gales e Irlanda del Norte, deberían poder votar sobre estas materias", en un "proceso" paralelo al escocés.

Se abre así la puerta a una idea que, recientemente, el ex primer ministro laborista Gordon Brown ya deslizó: "una reforma de la constitución" que camine hacia "muy próximo al federalismo".

Negociación y plazos

El primer ministro británico ha dejado claro, esta mañana desde Downing Street, que las negociaciones deberán empezar inmediatamente, que deberían tener un acuerdo en noviembre y que para enero debería estar la nueva legislación.

Encuesta

¿Crees que el rechazo a la independencia de Escocia influirá en la posible consulta catalana?

Sí, frenará el impulso y los ánimos del independentismo catalán.

21,21 % (492 votos)

No, son procesos distintos y el movimiento secesionista catalán ha ganado fortaleza.

23,1 % (536 votos)

No influirá en la celebración de la consulta, pero sí en su resultado.

9,48 % (220 votos)
Da igual el resultado de Escocia. El Gobierno no negociará una consulta y el Constitucional no la autorizará.
46,21 % (1072 votos)