La polémica sobre la pesca de la anchoa en el Golfo de Vizcaya está servida. El Gobierno vasco anunció ayer que intensificará las inspecciones para impedir la entrada y comercialización de anchoa pescada en Francia, ante el incumplimiento de los pescadores vecinos de esperar para salir a la mar hasta el 25 de abril, fecha en la que se inicia el periodo de pesca experimental.

Los barcos franceses regresaron a puerto ayer, después de que la Comisión Europea reclamara al Gobierno de París su retirada inmediata, con 8.000 kilos de anchoa en sus bodegas. Los pescadores vascos, por su parte, esperan que este pescado no se venda en Euskadi.

Asimismo, lamentan la postura de la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, de acatar la decisión del dictamen jurídico de la Comisión que da el visto bueno a la comercialización de estas capturas.