Expertos en reproducción asistida recomiendan fomentar la práctica de la implantación de un solo embrión en las transferencias embrionarias para evitar gestaciones múltiples y porque este práctica permitiría a la sanidad pública abaratar los costes y los gastos.

La legislación española permite la transferencia de hasta tres embriones frente a otros países europeos en los que se apuesta por la implantación de un sólo embrión con el fin de evitar tanto el embarazo múltiple como las posibles atenciones y cuidados extra que ello conlleva tanto en la madre como en los bebés.

Para lograr un embarazo con un único embrión es necesario hacer una mejor selección y, el cultivo a blastocistos, es una herramienta fundamental para conseguirlo, según ha explicado el doctor Miguel Ruíz Jorro, co-director del Centro Médico de Reproducción Asistida de Valencia.

El cultivo a blastocisto para ofrecer buenos resultados y seguridad implica una serie de cambios globales, no solo en los incubadores que deben ser específicos para este tipo de cultivo, sino en todo el funcionamiento del laboratorio de embriología, según ha explicado el doctor Ruiz Jorro quien ha destacado a su vez el estudio genético de los embriones como otra de las técnicas para conseguir el éxito en las transferencias únicas.

En CREA desde hace más de tres años se aplica un programa de transferencia de embrión único que ha permitido que el 70 por ciento de las ovodonaciones se hayan realizado de esta manera manteniendo una de las mayores tasas de embarazo a nivel nacional, según ha señalado en un comunicado el centro.

Adaptar el laboratorio

Para la puesta en marcha de dicho programa es necesario conseguir una alta tasa de implantación al transferir un solo embrión para no perder efectividad en cuanto a la consecución del embarazo. Para ello es "imprescindible" adaptar específicamente el laboratorio de embriología a un programa de cultivo selectivo a blastocisto que cuente además con un avanzado programa de vitrificación embrionaria, según las misma fuentes.

Asimismo debe haber establecida una línea de trabajo específica orientado todo ello a conseguir embriones con mejor potencial de implantación lo que permite transferir un único embrión y al mismo tiempo conseguir mantener altas tasas de embarazo.

Blastocisto es el nombre que recibe el embrión en un estado de desarrollo más avanzado (normalmente a partir del día quinto) y que se caracteriza por presentar una estructura claramente definida, siendo posible diferenciar la población de células que constituirá el embrión propiamente dicho y aquella que, por el contrario, darán lugar a la placenta y demás membranas extraembrionarias.

Consulta aquí más noticias de Valencia.