Suburbio en Nairobi
Un hombre pasa junto a un mercadillo en un suburbio de Nairobi (Foto: Reuters) Antony Njuguna / Reuters

En sólo unos meses el número de personas que viven en ciudades sobrepasará por primera vez al de habitantes rurales.

Así lo cree la ONU, que ha elaborado un estudio en el que se advierte de la necesidad de que los países se preparen ante una posible 'congestión' urbana, especialmente los más pobres.

El rápido aumento de la población urbana puede ocasionar graves problemas en los países más pobres

 Según una revisión sobre distribución demográfica realizada por la misma organización internacional, el porcentaje de población en áreas metropolitanas no superaba el 13% hace un siglo.

Cincuenta años más tarde, esta cifra se elevaba al 29% para llegar, en 2005, a constituir casi la mitad de la población global (49%).

La tendencia de crecimiento continúa en nuestro siglo y se espera que para 2030 más del 60% -unos 5.000 millones de personas- resida en urbes, mientras que la población rural vaya disminuyendo paulatinamente, aunque a un ritmo mucho más lento.

Un crecimiento con riesgos

El informe de la ONU indica que este crecimiento será mucho más rápido y acentuado en las metrópolis de los países menos desarrollados, con una media anual del 2,2%.

Por eso, incide en la necesidad de que los estados más pobres elaboren planes que permitan un desarrollo sostenido de sus ciudades y evitar así la masificación de arrabales que apenas disponen de servicios ni condiciones dignas de habitabilidad.

En la actualidad, África y Asia son los continentes con menos urbes, algo que cambiará a pasos agigantados en sólo unos años, vaticina la ONU.