El PSOE se planteaba la sesión de control al Gobierno en el Congreso de este miércoles como una oportunidad para poner en un brete al ministro de Justicia, Alberto Ruiz, Gallardón. El grupo socialista quería saber si renunciaba "de una vez por todas y para siempre" a la reforma de la ley del aborto por lo que cambió una de sus preguntas, alegando motivos de actualidad, para preguntar si Gallardón ha "comprendido ya que no se debe legislar en contra de la libertad de las mujeres".

Con el objetivo de forzar al titular de Justicia a dejar claro qué decisión va a tomar el Ejecutivo sobre la reforma redactada por su departamento, los socialistas cambiaron una de las preguntas sobre pesca que tenían previsto formular este miércoles a la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina.

La portavoz del PSOE en la Comisión de Igualdad, Carmen Montón, emplazaba al ministro a explicar si "ha comprendido ya que no se debe legislar contra la libertad de las mujeres".

No hay que contraponer la defensa a la vida concebido con el derecho de las mujeres Sin embargo, Gallardón decidía seguir manteniendo la incógnita de si seguirá insistiendo en su reforma o si renunciará definitivamente a ella. "Ni este ministro de justicia, ni nadie de este Gobierno, ni nadie del grupo parlamentario popular ha legislado nunca en contra de las mujeres", decía el ministro de Justicia, que utilizaba el manido recurso de retrotraerse en el tiempo recordando que "el gran recorte de las libertades de las mujeres es el que ustedes hicieron cuando se pusieron en contra del derecho del voto de las mujeres porque pensaban que iban a votar a los conservadores", en referencia a la lucha por el sufragio universal en 1931.

Montón insistía en que Gallardón "retire la contrarreforma que ha utilizado como amenaza durante toda la legislatura" y le aseguraba que el ministro "ha unido su destino político a esa reforma" y que a los socialistas "les da igual si dimite", porque "la ciudadanía se ha expresado" para decir que no quiere los "túneles del tiempo" de Gallardón.

El ministro defendió el respaldo de su reforma recordando que el proyecto fue aprobado por el Consejo de Ministros y que los informes previos fueron favorables. "No hay que contraponer la defensa a la vida concebido con el derecho de las mujeres", decía y que no sabe dónde estará en el futuro, pero que le encontrará "defendiendo el derecho de las mujeres y el derecho a la vida de los concebidos".