La Fiscalía pide cinco años de cárcel para Sergi Rubia, un vecino y casteller del barrio de Sants que fue detenido durante los altercados de Can Vies, el pasado 28 de mayo, pese a que él y diversos testigos siempre han negado su participación en los disturbios. Este es el primer juicio que se celebra por los altercados derivados del derribo del centro social okupado.

El mismo vecino, localizado por la defensa, también ha validado esta versión Rubia fue encarcelado durante 23 días de forma preventiva acusado de crear desorden público y de daños contra el mobiliario urbano, alegando que así se evitaba que volviera a manifestarse. Al resto de detenidos no se les penó con cárcel preventiva pese a que se les imputaba faltas de mayor gravedad.

Sergi Rubia ha negado rotundamente ante el juez haber quemado ningún contenedor, motivo por el cual fue detenido. El joven, miembro de la colla castellera de Sants, mantiene que estuvo hablando con un amigo y con un vecino cuando fueron sorprendidos por un grupo de gente perseguido por la policía.

La versión de los testigos

El amigo que lo acompañaba ha confirmado que Rubia y él estaban hablando con un vecino y echaron a correr porque les sorprendió un grupo de alborotadores que huían de la policía. El mismo vecino, localizado por la defensa, también ha validado esta versión.

Por el contrario, los dos guardias urbanos que lo arrestaron han reiterado que presenciaron "sin lugar a dudas" como Rubia empujaba un contenedor hacia una pira formada por más contenedores que ya quemaban.

Delante de la Ciutat de la Justícia, donde se ha celebrado este martes la sesión, los castellers han levantado una torre para mostrar su apoyo a Sergi Rubia.

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