El joven de 29 años acusado de matar a otro de 28, en abril de 2006, en el pub Dickens negó ayer que quisiera matarlo y alegó haber actuado en legítima defensa. El acusado reconoció haber participado en un forcejeo, pero no admitió haberle asestado seis puñaladas.

Según el testimonio del hermano del fallecido, la pelea partió de una provocación previa y reconoció que tanto él como el fallecido habían consumido alcohol ese día.

El juicio comenzó ayer en Vigo y en él participa un jurado popular formado por nueve personas. La Fiscalía solicita 14 años de prisión al acusado e indemnizaciones para la familia, mientras la acusación particular pide 25 años.