Hugh Grant se viste de estrella pop de los 80
Hugh Grant tocando ayer el piano en un céntrico hotel de Barcelona. (Efe)
Hugh Grant vive una relación tormentosa con la comedia romántica, un género que le gustaría abandonar pero con el que repite una y otra vez. Fruto de este idilio espinoso surge Tú la letra, yo la música, de Marc Lawrence, película que se estrena el viernes en España y en la que el actor enamora a la californiana Drew Barrymore.

El inglés se comportó como un ocurrente gentleman con los medios españoles con los que conversó en Barcelona ayer. Y habló de la cinta, en la que interpreta al vocalista de una banda de los ochenta venida a menos, PoP, a pesar de que él ni canta ni toca el piano (ambas cosas las tuvo que practicar).

Europa, no Hollywood

También baila en el filme, cosa que le costó, como «tener que salir con 46 años con pantalones ajustados», bromeaba, «o salir maquillado como una prostituta entrada en edad, para aparentar 26 años».

Grant también ha conseguido con la banda sonora de esta cinta ponerse en las listas de música más bajada de Internet en EE UU, por delante de Justin Timberlake, dos semanas.

A pesar de ello, él se identifica con el cine europeo: «Hollywood sólo me gusta por su dinero».

Su fantasía: dejar de ser actor

Grant sueña con dejar la interpretación y ponerse a hacer cosas más creativas, «como escribir». Lleva 50 páginas escritas de una novela, una comedia negra de la que no quiso dar detalles. Eso sí, afirmó convencido que «un buen día escribiendo es mejor que el mejor día filmando». Y fue más allá: «La comedia es lo único que puedo hacer en cine, y lo hago regular». Reconoció que quizás tenía que haber tomado más riesgos en su carrera, pero que su prioridad fue siempre entretener.