'Carretera Federal 97 al sur de Klamath Falls, Oregón, 21 de julio de 1973. De la serie Uncommon Places'
Foto de Stephen Shore realizada en 1973 en Klamath Falls (Oregón) para la serie 'Uncommon Places' © Stephen Shore. Cortesía 303 Gallery, Nueva York

Stephen Shore (Nueva York, 1947) tenía seis años cuando le regalaron un kit básico de fotografía. A los 10 le regalaron el libro American Photographs (Fotografías estadounidenses) de Walker Evans, que le abrió la mente a las posibilidades de mirar por el objetivo de una cámara. A los 14 se armó de valor y le presentó sus obras al imprescindible Edward Steichen, que compró al adolescente Shore tres copias.

Cuando aún no había cumplido los 24, ya era el segundo fotógrafo vivo en exponer en solitario en el Metropolitan de Nueva York. El primero había sido —40 años antes— otro maestro, Alfred Stieglitz. En la misma época, entre 1965 y 1967, fue visitante asiduo de la Factory de Andy Warhol. El currículum de niño prodigio dio pie a la renovación generacional, sus trabajos son el punto de partida de un lenguaje aparentemente distante y desinteresado que ahora domina el panorama fotográfico.

Con un orden cronológico y un recorrido por las cuatro décadas de la carrera del artista, la retrospectiva Stephen Shore reúne algunas de las series de fotografías más significativas de una figura decisiva en la consideración de la foto a color en el mundo del arte. Producida por la Fundación Mapfre, la muestra se inaugura en Madrid el 19 de septiembre —en la sala de Bárbara de Braganza, 13— y permanecerá en cartel hasta el 30 de noviembre. Tras su paso por la capital, viajará a Francia, Alemania, Italia y Ámsterdam.

Carreteras, viviendas, hoteles, restaurantes, baños, neveras...

Entre las piezas tempranas hay varias que ilustan el carácter secuencial y repetitivo que empezó cultivando Shore. En July 22, 1969 (22 de julio, 1969) retrata a su amigo Michael Marsh cada media hora a lo largo de un día completo. En Avenue of The Americas (Avenida de las Américas) recorre una avenida fotografiando cada intersección de calles.

En 'July 22, 1969' retrató a su amigo Michael Marsch cada media hora durante un día completoEl aparentemente descuidado tratamiento del paisaje desembocó entre 1972 y 1973 en su primera gran serie de imágenes. American Surfaces (Superficies estadounidenses), fruto de un viaje en el que recorrió los EE UU, es un diario visual de instantes vulgares, sin monumentos ni vistas gloriosas, con una sobrecarga de carreteras, viviendas del montón, hoteles, restaurantes, cuartos de baño, neveras, extraños y amigos... Shore se priva de las emociones, rescata lo anodino y exhibe las vivencias de modo pragmático. En los siguientes años refinó la técnica y las composiciones para seguir la estela del famoso proyecto.

Años noventa en blanco y negro

La exposición recopila trabajos de la serie Essex County (Condado de Essex) y otros paisajes de gran formato que Shore realizó en los años ochenta, cuando de pronto se interesó de un modo casi científico por el paisaje natural, buscando en él las posibilidades de perspectiva y profundidad, esta vez sin recurrir a la arquitectura. También hay lugar para los trabajos en blanco y negro que realizó en los noventa, cuando (siempre reacio a seguir modas) se autoimpuso la ausencia del color.

Las panorámicas son visiones cotidianas de peatones en la narrativa de un día cualquieraDe los últimos años, la retrospectiva incluye una selección de panorámicas que Shore hizo de las calles de Nueva York entre 2000 y 2002, visiones cotidianas de peatones construyendo la narrativa de un día cualquiera. Dos de las series más recientes que se presentan en la exposición de la Fundación Mapfre son Ucrania y Wisnlow, Arizona, que demuestran el firme camino creativo del artista que se nutre de lo que parece indiferente y obliga al espectador a redescubrirlo.