El film relatará los dos últimos días de la ciudad romana antes de la trágica erupción del Vesubio, que acabó con la vida de sus miles de habitantes. La película tiene un presupuesto de casi 100 millones de euros. A pesar de que el Gobierno italiano ofreció incentivos a los productores para rodar la película en lo que fue Pompeya, Polanski  acometerá la mayor parte del rodaje en los estudios de la Ciudad de la Luz.