La primera evidencia de cambio climático en la región, en Almería
Zonas de árboles secos y troncos sin hojas es la situación del bosque de la Sierra de los Filabres (EFE).
Los científicos no paran de advertirlo. Cuando hablan de cambio climático, no hablan del futuro sino del presente. Si aún no lo creía puede dejar de esperar pruebas. Andalucía ya presenta signos evidentes que demuestran el cambio climático, tal y como ha confirmado la Junta.

Almería, la provincia más amenazada por la desertificación, es el escenario. 700 hectáreas del pinar de la Sierra de los Filabres, la más meridional (al sur) de Europa, ya se han perdido por el aumento de las temperaturas y la reducción de las lluvias. Otras 10.000 hectáreas están en peligro. El director de Gestión del Medio Natural de la Consejería de Medio Ambiente, José Guirado, en entrevista a Efe, ha calificado este hecho como «el primer caso evidente» del cambio climático en la región. La clave, según Guirado, está en el cambio del clima durante los últimos 30 años en la zona: aumento de las temperaturas, de la oscilación térmica, disminución de las precipitaciones y un aumento «grave» de la aridez primaveral, consecuencia de la escasez de nevadas de noviembre a marzo, lo que provoca falta de agua.

La solución para salvar este pinar es reducir su densidad, algo que la Junta está haciendo, ya que se prevé que a partir de los 1.800 m no podrán sobrevivir pinares con más de 600 árboles por ha. Más inf. en pág. 12.

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Descartadas otras causas

Desde el año 2001, técnicos de la Consejería de Medio Ambiente detectaron que dos de las especies con las que fue repoblado este pinar durante los años setenta (las de mayor altitud) presentaban síntomas de decaimiento. Científicos de las universidades de Huelva y Córdoba, del Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias y de la empresa pública Egmasa se han encargado de descartar otros posibles motivos como las plagas o los efectos de la lluvia ácida procedente de la central térmica de Carboneras.