Homenaje a Malala en la ONU
Malala Yousafzai, durante su intervención en la sede de la ONU. Justin Lane / EFE

El Ejército paquistaní anunció este viernes el arresto de los diez insurgentes implicados en el ataque a la joven activista Malala Yusufzai, que se ha convertido en un icono de la lucha por la educación femenina en el mundo.

Se convirtió en un símbolo del derecho a la educación infantil y femenina

Un portavoz de la institución armada, Asim Bajwa, afirmó en una rueda de prensa en Islamabad que los arrestados pertenecen al grupo islamista Shura, vinculado al principal grupo talibán de Pakistán, el Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP).

Bajwa no aportó más detalles sobre la operación militar, aunque aclaró que los acusados serán llevados ante un tribunal antiterrorista.

El director general del Servicio de Información Militar, el general Asim Saleem Bajwa, ha sido el responsable de anunciar la detención del grupo, identificado como Shura, compuesto por diez integrantes y afín a la principal organización talibán paquistaní, los Tehrik e Taliban Pakistan (TTP).

La joven Malala se convirtió en un símbolo del derecho a la educación infantil y femenina en Pakistán por su reacción al asalto del que fue objeto en represalia por su activismo previo. Al ignorar Malala las amenazas de los talibán, el grupo miliciano decidió pasar a la acción y ordenar su muerte. El 9 de octubre de 2012, tras detener el autobús en el que viajaba por el valle del Swat, los talibán ordenaron a la joven que se identificara y la dispararon en la cabeza.

Otras dos chicas fueron heridas. Malala, que tenía 14 años en el momento del ataque, sobrevivió contra todo pronóstico gracias a la labor de los médicos y tardó meses en recuperarse tras repetidas intervenciones quirúrgicas. La activista se empezó a hacer popular en 2009 por escribir un blog para la cadena de televisión BBC en urdu en el que contaba cómo era la vida en Swat bajo el dominio de los talibán.

Dos años después, fue galardonada con el Premio Nacional de Paz por el Gobierno paquistaní en por sus valientes servicios para promover la paz en las condiciones extremadamente hostiles de Swat. Tras recuperarse de su ataque, Malala reanudó su actividad, llegó a ser nominada al Premio Nobel de la Paz y fue galardonada con el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia de la Eurocámara.