'Painting (Figures and Dog in Front of the Sun)', 1949
'Personajes y perro al sol', obra de Miró de 1949 Joan Miró - Emanuel Hoffmann Foundation - © Successió Miró 2014/Bildrecht, Vienna, 2014

El conflictivo líder del surrealismo, André Bretón, acusó a Joan Miró (1893-1983) de ser "naíf", de tener una "visión del arte intelectualmente limitada". Uno de los mejores amigos del barcelonés, el escritor y etnógrafo francés Michel Leiris, declaraba en una entrevista en 1983 (poco después de la muerte de Miró), que el círculo del surrealismo se burló siempre del pintor, al que veían cercano a la caricatura de la burguesía correcta y reservada.

Al aspecto convencional de aquel hombre de traje se unía la ausencia de palabras. Para frustración de otros creadores, críticos de arte y entrevistadores, apenas hablaba de sus obras, quería que se expresaran por sí solas. Empleando un lenguaje creativo a menudo asociado con la infancia y la libertad, buscó lo primordial en cada objeto y en los seres vivos que nos rodean, lo no adulterado.

Miró. Von der Erde zum Himmel (Miró, de la tierra al cielo) —en el museo Albertina de Viena— es una retrospectiva enmarcada en una serie que la pinacoteca ha dedicado en los últimos años a figuras imprescindibles del surrealismo. Con una primera muestra sobre René Magritte y una segunda sobre Max Ernst, esta tercera entrega centrada en el artista catalán se exhibirá en la capital austriaca del 12 de septiembre al 11 de enero.

Soles, lunas, estrellas, insectos, pájaros...

La selección de cerca de cien obras entre pinturas, dibujos y objetos examina el desarrollo intelectual y artístico que siguió Miró, en sus comienzos influido por corrientes como el fauvismo y el cubismo. Una pieza fundamental de la colección es La Masía, un óleo creado entre 1921-1922 que representa una evolución decisiva hacia el estilo plano que lo caracterizó y es un claro ejemplo de la unión espiritual que mantenía con el paisaje rural de Cataluña. Los elementos se muestran como desperdigados en una especie de catálogo sentimental, el autor describía el trabajo como "un resumen de toda mi vida en el campo".

Describía 'La Masía' como "un resumen de toda mi vida en el campo"En su senda poética, la realidad fue el punto de partida que le permitió inventar un sistema de colores y formas con los que ver el mundo a través de la creatividad. Como se demuestra en los cuadros de soles, lunas, estrellas y cometas; ojos, siluetas de mujeres, insectos y pájaros, confiaba en el poder de las formas universales. Al contrario que otros surrealistas, el material creativo de Miró no era el subconsciente, él apostaba por la esencia.