El Libro del Becerro, una joya histórica del siglo XVII del Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca, ha regresado este viernes al archivo municipal, justo cuando se cumple un año del incendio que destruyó esta dependencia y numerosos legajos y del que fue salvado "casi de milagro".

Según informa el Consistorio, desde el suceso, este volumen, que contiene el acta y los documentos por los cuales los vecinos de la antigua Villafranca de la Marisma obtuvieron del rey Felipe IV su propia jurisdicción frente a los Duques de Arcos, que dominaban Los Palacios, se encontraba depositado en una entidad bancaria. También, se han trasladado cartones de su antigua cubierta, así como un Libro del Matadero de 1947 y otro de Consumo del 48. Esta acción tiene la autorización de la Dirección General del Libro de la Consejería de Cultura.

En un acto "pleno de emotividad", que ha tenido lugar en la mañana de este viernes en el archivo, han participado representantes de la corporación municipal, con el alcalde, Juan Manuel Valle, al frente; el archivero municipal, Julio Mayo, que tuvo un papel clave en la recuperación de los legajos dañados, y numerosos voluntarios que han contribuido desde el primer momento en la salvación de muchos documentos históricos, así como los restauradores profesionales como Rocío Hermosín y Andrés Alés, que han colaborado con ellos de forma altruista.

Julio Mayo destaca que el Libro del Becerro "no tiene absolutamente ningún daño" y solo a mediados de año se le cambió la caja que lo contiene, similar a la que le salvó del incendio. "Es una bandera y este archivo lo tiene todavía en pie para que se sigan enriqueciendo con él las generaciones futuras", agrega.

El archivero palaciego valoró las numerosas mejoras en las instalaciones, entre las que destacó que "continúe en el Ayuntamiento, cerca de la gestión diaria, ya que se trata de una administración voluminosa, también ha sido provisto de un cortafuegos a modo de vestíbulo y se ha sacado fuera el despacho del archivero, se han cerrado todos los vanos exteriores y se ha cableado con materiales ignífugos". "Además se ha instalado un archivo compacto móvil, gracias a la donación de un mecenas de Tarifa, que cierra herméticamente y protege la documentación", señala.

En el balance de este año tras el incendio, Julio Mayo relata la estrategia de actuación sobre los materiales siniestrados que fueron evacuados del Consistorio. "Sacamos un contingente susceptible de recuperación importante, pero también se sacó lo desechable, y se trasladó, custodiado por el Juez de Paz, a una nave municipal del polígono industrial El Muro, donde se instaló el centro de recuperación", detalla.

Además, agrega que del bloque de documentos históricos ha sobrevivido el 90 por ciento de sus piezas, al colocarlo en una sala climatizada a 15 grados que ofreció el Hotel Restaurante Manolo Mayo y que resultó fundamental para salvaguardarlos del efecto de hongos y otros microorganismos perjudiciales". Ese fondo será trasladado a las dependencias municipales en breve.

Afirma que más daño ha sufrido la documentación administrativa que ocupaba gran parte del archivo, en torno al 50 por ciento, aunque lo que se ha podido salvar "contiene voces vivas históricas de todos los momentos, y documenta perfectamente el pleno desarrollo económico, demográfico, social, urbanístico, político y cultural de la segunda mitad del siglo XX". Lo perdido en el fuego es recuperable porque los legajos administrativos estaban informatizados a partir de los años 90 del siglo pasado.

El alcalde mostró su satisfacción porque "si la historia de un pueblo la hace ese pueblo, la nuestra se ha salvado gracias al esfuerzo del pueblo, de muchísimos voluntarios que han dedicado su tiempo libre a recuperar la documentación, dirigidos por Julio Mayo como archivero".

"Es incalculable el valor de las horas que han dedicado", agrega. También agradeció la colaboración de las empresas que han participado en la recuperación de los documentos, como Unicaja, Hotel Restaurante Manolo Mayo y Juvasa, y la labor altruista de otras personas, como los restauradores, que van a seguir colaborando con el Ayuntamiento. También agradeció el apoyo de instituciones como la Junta de Andalucía, el Gobierno y la Diputación de Sevilla, a las que ha pedido nuevas ayudas, ya que "queda una parte de restauración que es costosa y laboriosa".

Valle precisa que el acto no es una inauguración oficial porque todavía queda trabajo, aunque valoró las medidas adoptadas para corregir las deficiencias que había en la ubicación del archivo municipal, que ahora ha sido modernizado completamente y dotado con nuevas medidas de seguridad. El alcalde palaciego señala que "desde el primer momento hemos sido muy conscientes de que no había que escatimar esfuerzo a la hora de salvar nuestra historia, pese a las dificultades que tiene nuestro Ayuntamiento.

"Cuando pasen los años nadie valorará si ese esfuerzo fue mayor o menor, lo que valorarán las generaciones de palaciegos que vengan detrás es que fuimos capaces de poner lo necesario para salvar nuestra historia", concluye.

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