El Colegio de Ópticos Optometristas de la Comunitat Valenciana revisará la visión y proporcionará gafas gratis a niños en riesgo de exclusión social, fruto de un convenio con Cruz Roja, entidad con la que seguirá colaborando.

Según ha informado la entidad colegial en un comunicado, el COOCV atenderá a los casos "más graves" que lleguen a las delegaciones de Cruz Roja en la Comunitat Valenciana, es decir, aquellos niños que, por la situación económica de sus padres "no tienen acceso a las revisiones y tratamientos necesarios para cuidar de su salud visual".

Dos hermanos, de 8 y 16 años, han sido los primeros en beneficiarse de este acuerdo. El presidente del COOCV, Vicente Roda, ha explicado que "con esta iniciativa vamos a conseguir que estos niños en riesgo de exclusión social puedan seguir estudiando en igualdad de condiciones que sus compañeros y evitar así el fracaso escolar".

De acuerdo con la entidad, el inicio del curso escolar es el "momento ideal" para que los estudiantes acudan a realizarse una revisión visual y ocular ya que la vuelta al colegio "supone un gran esfuerzo para los ojos de los más pequeños, ya que tienen que enfrentarse a numerosas horas de clase", ha indicado Roda.

El COOCV ha subrayado que son numerosos los estudios que revelan que hasta un 30 por ciento de los fracasos escolares pueden tener su origen en problemas de visión no detectados. Por ello, desde el Colegio de Ópticos se recomienda que, a partir de los cuatro años, los niños acudan al menos una vez al año a un profesional de la visión óptico-optometrista para realizarse una revisión visual y ocular, aunque no manifiesten síntomas de mala visión.

Vicente Roda además ha advertido de que "las anomalías visuales como la miopía, la hipermetropía, la ambliopía o el astigmatismo no se curan, son defectos funcionales de la visión, por lo que su incidencia no sólo no disminuye, sino que se ve acrecentada por el progresivo aumento de la escolarización".

Atentos a los signos que puedan presentar

Por ello, advierte de que es importante que padres y profesores "estén atentos a una serie de signos que indican que el niño puede tener problemas visuales, como escozor en los ojos, dolores de cabeza, lagrimeo excesivo, parpadeo constante, sensibilidad excesiva a la luz o mala postura del cuerpo o de la cabeza cuando se lee".

Además, los niños con problemas visuales no detectados "se caracterizan por su bajo rendimiento académico, les cuesta hacer los deberes, sacan malas notas y en muchos casos son definidos por sus padres y educadores como poco trabajadores".

"Es muy importante a la hora de estudiar una correcta ergonomía visual tanto en la postura del cuerpo, iluminación, posición de la mesa y la silla así como no disponer solamente de estímulos visuales próximos, por lo que las ventanas de las aulas y de los habitaciones donde los alumnos estudian han de ser amplias para que puedan mirar por ellas, además de proporcionar luz natural, que debe verse complementada por fuentes de luz artificial para que la iluminación sea lo más uniforme posible", ha añadido.

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