Con otra jornada sangrienta en Irak como marco de fondo, el presidente de EEUU, George W. Bush, aseguró hoy que el calendario que busca la mayoría demócrata en el Congreso para una retirada de las tropas de Irak sólo serviría para dar a los insurgentes "la victoria que quieren desesperadamente".

Las declaraciones de Bush, contenidas en su alocución radial de los sábados, se producen pocos días antes de su prevista reunión, el miércoles, con los dirigentes del Congreso para tratar sobre su disputa en torno al calendario de retirada y los fondos para la guerra.

A esta reunión tienen previsto asistir tanto la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, como el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid.

Las dos cámaras del Congreso han aprobado sendos proyectos de ley que condicionan la asignación de esos fondos, superiores a los 100.000 millones de dólares, al establecimiento de un calendario de salida de los soldados estadounidenses de Irak.

Los demócratas han gastado los últimos 68 días en aprobar legislación que perjudicará a nuestros militares


La versión de la Cámara de Representantes prevé que la retirada haya concluido antes del 1 de septiembre del año próximo, mientras que la del Senado, contenida en una disposición no vinculante, establece que el proceso de salida comenzará en 120 días y concluirá antes del 1 de abril de 2008.

Bush se opone a fijar fechas

El presidente no quiere hablar de fechas para la salida de las tropas y, en cambio, insiste en que el Congreso le presente un proyecto de ley que apruebe los fondos sin condiciones.

Si se mantiene un calendario u otras disposiciones de gastos no militares que los legisladores han incluido en esos proyectos de ley, el presidente ha amenazado con vetarlos.

En su discurso de hoy, el presidente de EEUU afirmó que "en vez de aprobar estos fondos, los demócratas han gastado los últimos 68 días en aprobar legislación que perjudicará a nuestros militares".

"Han aprobado leyes que imponen restricciones a nuestros comandantes sobre el terreno e imponen una fecha arbitraria para la salida de Irak, lo que da a nuestros enemigos la victoria que quieren desesperadamente", declaró.

"Mientras más se retrase el Congreso, peor será el impacto en los hombres y mujeres de nuestras fuerzas armadas", explicó.

Los demócratas no están de acuerdo

En un comunicado, Reid replicó que "los demócratas siguen luchando para proveer por completo a nuestras tropas y darles una estrategia para el éxito digna de su esfuerzo".

"El presidente Bush sigue insistiendo en que sigamos la misma estrategia fracasada suya que ha inmerso cada vez más a nuestras tropas en una guerra civil intratable", agregó el líder demócrata.

La Casa Blanca asegura que la reunión del miércoles servirá para explicar a los legisladores que Bush no tiene ninguna intención de ceder en lo que respecta al establecimiento de un calendario de retirada.

Por su parte, los demócratas alegan que esa reunión debe ser un diálogo en el que ambas partes intercambien opiniones.

El presidente estadounidense tiene previsto dedicar buena parte de su agenda semanal al asunto.

El lunes hará una declaración sobre la necesidad de la aprobación de esos fondos en la rosaleda de la Casa Blanca, mientras que, tras la reunión del miércoles, también aludirá a la cuestión en discursos el jueves y el viernes en Ohio y Michigan.