Un vecino de La Puebla de Cazalla (Sevilla) que sufre una minusvalía, al usar una pierna ortopédica y muleta tras haber perdido hace años una de sus piernas, ha recurrido ante la Audiencia Provincial una sentencia que le condena por una supuesta agresión a unos policías locales en el marco de una discusión relacionada con una sanción de tráfico. En concreto, se le condena a una pena privativa de libertad de un año.

Todo se originó, según expone en su recurso el abogado sevillano Fernando Osuna, por una discusión sobre una multa de tráfico en el pueblo. El sancionado por la multa fue el minusválido y, no estando de acuerdo con ello, discutió con los agentes de la Policía Local de La Puebla de Cazalla que le multaban, protagonizando todos ellos un conflicto.

Los agentes de la Policía Local, coacusados por presuntas falta de lesiones al minusválido, fueron absueltos, mientras el minusválido fue condenado pese a que, según el abogado Fernando Osuna, "la versión de los agentes no aparece corroborado por ninguna otra prueba, pues hubo varios testigos presenciales de los hechos y ninguno declara haber visto al disminuido agredir a los agentes de Policía, sino todo lo contrario, algunos testigos declaran haber visto a los agentes agredir al discapacitado, tirándolo al suelo y dándole patadas mientras estaba caído".

"Su condición de acusados les priva de la presunción de veracidad que sus declaraciones tienen como testigos, y dicha condición también priva su testimonio de ser prueba de cargo suficiente para enervar el principio de presunción de inocencia, si no aparece corroborado por otras pruebas. Según el Tribunal Supremo, los agentes de la autoridad no gozan de presunción de veracidad, sino que su testimonio debe valorarse como el de cualquier otra testigo. En cualquier caso, los agentes perderían la presunción de veracidad que pudiera ostentar en su testimonio porque son acusados", esgrime el abogado.

"Lo cierto es que es difícilmente creíble que una persona con una pierna amputada pueda tratar de golpear con una muleta a los agentes, pues carecería del apoyo necesario para hacer dicho gesto con fuerza, y mucho menos que una persona con un pierna amputada pueda llegar a causar lesiones a dos agentes de policía, dadas las diferencias físicas y de preparación", dice el letrado.

"Aunque pueda sostenerse en pie sin muletas cuando tiene colocada la prótesis, y teniendo la prótesis cubierta con el pantalón no se note la amputación, ésta es una simulación material de pierna que sirve de apoyo, pero no significa que tenga la movilidad de otra persona, sino que es un peso muerto, y aún apoyándose en ella, no podría levantar un objeto con intención de golpear y hacer el gesto necesario con las piernas. Tan es así, que cuando lo tiraron al suelo, declara un testigo, que no podía levantarse solo del suelo".

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