El comercio autónomo y familiar ha retomado la senda alcista en Cantabria en el primer semestre del año, cuando se ha registrado un incremento de 189, frente a la pérdida de 91 activos en el mismo periodo de 2013, según datos facilitados este miércoles por la Unión de Trabajadores Autónomos de Cantabria (UTAC).

Pese a este dato positivo, el coordinador general de la agrupación, Eduardo Abad, ha advertido que los problemas de estos profesionales siguen siendo los originarios del comienzo de la crisis, es decir, el "nulo" acceso a la financiación y falta de políticas activas por parte de los gobiernos, tanto del central como de los autonómicos, para un sector "estratégico de nuestra economía".

Desde los inicios de la crisis, UTAC y UPTA han apostado por la puesta en marcha de planes específicos para el sector, orientados al acceso a la financiación, bien por líneas crediticias o bien por créditos fiscales; y fiscalidad cero para los comercios de las poblaciones rurales más pequeñas.

"Estos establecimientos asientan población y suponen un servicio primordial para los habitantes de estos municipios, que lamentablemente están viendo desaparecer sus únicos puntos de abastecimiento básico", ha apuntado Abad.

Además, ha apuntado que el Plan de Apoyo a la Competitividad del Comercio Minorista para el año 2014 que aprobó el Gobierno Central en mayo parece seguir la senda del aprobado en el año 2013, "lejos de ser un éxito, al menos para los comercios familiares y de autónomos", que son "los que necesitan más ayudas pero se sienten olvidados de estos planes, pensados siempre para las medianas y grandes superficies comerciales".

En este sentido, UTAC-UPTA echa de menos "verdaderas políticas" de sucesión de los negocios.

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