A la caza del pederasta de Madrid
Policías nacionales a caballo patrullando uno de los parques infantiles de Ciudad Lineal. JORGE PARIS

Es uno de los casos más difíciles a los que se enfrenta el Cuerpo Nacional de Policía en Madrid. De momento, sin las pistas determinantes para establecer una línea coherente de investigación, con más dudas que certezas y con el temor, una hipótesis con la que ya se trabaja seriamente, de que al pederasta de Madrid, el enemigo público número 1 de Madrid según la Delegación del Gobierno, le haya salido un imitador o "copycat". Se investigan cinco casos. En tres casos, se atribuye la autoria al pederasta que se busca. En uno de estos tres no tuvo éxito. Hubo otro cuarto caso en septiembre de 2013 que puede estar relacionado. En el quinto, el último, perpetrado el 22 de agosto, han surgido dudas en el modus operandi que hacen dudar a los investigadores.

¿Hay dos pederastas distintos?, ¿le ha salido un imitador al principal?, ¿o solo hay uno y está cambiando su forma de actuar?, ¿y por qué cambiar si hasta ahora lo que hizo le salió bien y no ha sido descubierto? Europa Press ha hecho público que sigue la pista a una docena de sospechosos, "doce personas, en su mayoría ya fichadas, que pueden encajar en el perfil", señalan a posteriori fuentes policiales. Esta filtración ha sentado muy mal en instancias policiales, que saben que los políticos hablan más de la cuenta para dar a entender a la ciudadanía que se está trabajando en el caso. "Se trata también de un mensaje claro al pederasta: la policía no está inactiva, todo lo contrario, y ya trabaja con sospechosos, entre los que puede estar él", explican otras fuentes.

Lo que está claro, explican las fuentes policiales, es que estamos ante un agresor sexual, una persona que actúa cuando necesita satisfacer sus impulsos y cuando tiene la oportunidad, y que al parecer lo está haciendo con una periodicidad temporal. No creen que antes de actuar como lo ha hecho, haya sido un pedófilo en Internet. Y es que como ya publicó 20minutos, son escasísimos los casos en los que un pedófilo (consumidor de contenidos audiovisuales de sexo con menores) se convierte en pederasta, que incita o abusa sexualmente de ellos. Por el momento, los investigadores están buscando a un hombre de más de unos 40 años, español, con cierto nivel adquisitivo, que puede tener dos vehículos, uno de ellos pequeño, y con una vivienda medio abandonada donde abusa de sus víctimas. Se cree que puede ser un hombre con familia, casado incluso, que ha vivido o trabajado en el distrito de Ciudad Lineal, que todo parece indicar que conoce muy bien.

Lo que más ha descolocado a los investigadores, que tienen miles y miles de datos que cotejar: 340.000 matrículas que luego quedaron en 80.000, 750.000 líneas de teléfono, miles de horas de cámaras de distintos negocios y vías públicas, centenares de fichas policiales... es que el último secuestro ha sido distinto a los demás. Ocurrió el 22 de agosto, viernes, sobre las 18.30 horas, en un pequeño parque infantil que hay entre la calle de Gomeznarro y la carretera de Canillas, muy cerca de la sede principal de la Policía Nacional en Madrid. El agresor se llevó a una chica dominicana de 7 años aprovechando un descuido de sus abuelos.

Un hombre muy corpulento

Tras pasar casi dos horas con ella la dejó en la calle Mequinenza, en un pequeño descampado del distrito de San Blas, junto al Metro de Canillejas. No drogó a la niña, como si pasó en dos casos anteriores. No la llevó a un domicilio, como si pasó en los dos casos anteriores. Y como adelantó El País, el agresor, una vez secuestrada a la niña, paró con el coche a comprar algo en una droguería, exponiéndose a que le grabaran cámaras de negocios cercanos. No había sido tan descuidado en ocasiones anteriores. ¿Es el mismo hombre? "Puede haber cambiado para despistar, pero esta vez se arriesgó mucho no drogando a la niña que ha podido hacer una descripción más detallada de su agresor que las otras dos menores", señalan desde la Policía.

La última menor, al no ser narcotizada, ha podido dar una descripción más detallada del agresor Esta menor es la que mejor ha podido describir a su secuestrador: parece ser que fuma, es musculoso, con pelo marrón, parecía español con piel clara y tenía dos lunares en el rostro. También informó de cicatrices en su brazo derecho. Los lunares y las cicatrices son muy específicos y ayudarán en la investigación. Vestía ropa muy deportiva, como para reflejar una edad mucho más joven. Abusó de la menor en el coche, un vehículo no muy grande de color claro. Hay un testigo que le vio salir del coche y dejar a la niña en el descampado donde luego fue encontrada sobre las 19.50 horas del viernes 22. Le describe como un hombre corpulento, de 1,75 centímetros de altura, con la cara fina, pelo claro, casi rubio, y de entre 35 y 40 años.

Las otras dos agresiones se produjeron en abril y junio. En ambos casos el delincuente más buscado de Madrid suministró lorazepam (una benzodiacepina) a las menores, lo que las dejó sedadas y von vagos recuerdos de lo sucedido. Es posible que el agresor haya sido objeto de tratamiento psicológico y por eso conoce estos compuestos médicos. La primera agresión se produjo el 10 de abril de 2014. El pederasta abordó a una niña española de 7 años en la calle Cidamón, junto a otro parque infantil. La niña estaba comprando gominolas y el agresor le dijo le acompañara, que tenía que ir con él porque ya había hablado con su madre y tenía que ir a probarse ropa. El agresor sabía el nombre de la niña, lo que indica que la vigilaba.

La menor apareció desorientada cinco horas después (fue encontrada a la 01.28 de la madrugada, junto a la boca de metro de la estación de Canillejas), es decir, a pocos metros donde sería hallada la tercera víctima cuatro meses después, en agosto. "Una pista que señala que puede ser el mismo hombre, o que el imitador leyó en abril donde apareció la primera víctima del pederasta y dejó a su víctima particular justo al lado para despistar". Pocos datos pudo dar esta menor de su secuestrador. Habló de un piso en obras o como de mudanza, lo que indica que el pederasta puede tener dos viviendas. Y que al parecer tenía un raro acento. La menor fue bañada para no dejar rastros de ADN.

Puede vivir en Ciudad Lineal

La segunda agresión se produjo el 17 de junio. La víctima fue una niña china de 6 años, que fue secuestrada a las 19.30 horas en la calle Luis Ruiz, también en Ciudad Lineal, mientras jugaba cerca del comercio que regentan sus padres. Al parecer, para entablar contacto con la niña, de la que ya sabe su nombre, el secuestrador se interesó por la confección de pulseras con gomas que realizaba la menor.  La pequeña también fue narcotizada y agredida en un piso. Después fue bañada y abandonada cuatro horas más tarde en el número 44 de calle Jazmín, 7 kilómetros de donde se la llevó, al final de la calle Arturo Soria. Estaba en muy mal estado y pocos datos ha podido aportar. La niña pasó tres semanas en el hospital. Casi la mata.

La Policía tenía claro que el pederasta iba a volver a actuar tras las vacaciones Pero hay un dato significativo. La niña aún tenía el pelo húmedo cuando una vecina la encontró aturdida en la calle Jazmín, lo que indica que el agresor tenía el domicilio lo suficientemente cerca como para bañarla, bajarla a su coche sin que nadie les viera y dejarla en la calle con el pelo aún mojado. Aquí los testigos hablan de un hombre canoso, aunque con reservas. Puede utilizar peluquín o cambiar de color de pelo. Se le atribuye otro intento de agresión, el mismo día que se produjo la primera, el 10 de abril. Un hombre abordó a una menor de origen japonés por la mañana en la calle de Torrelaguna. La niña opuso resistencia y se zafó. Se cree que el pederasta, frustrado por ello, secuestraría a la niña española de 9 años en una calle muy próxima, en la calle Cidamóm.

También se investiga si este pederasta secuestró a otra menor en el mes de septiembre de 2013 en la esquina de Hermanos García Noblejas con Alcalá y la subió a un coche. La chica era dominicana, la misma nacionalidad que la menor del caso de agosto de este año. Estos dos casos coinciden en modus operandi. La menor de septiembre de 2013 no fue agredida en un piso, como las de abril y junio de 2014, sino en el coche, como la menor de agosto de 2014. ¿Dos pederastas?, ¿o el mismo que cambia de escenario?, "¿Por qué arriesgarse a hacerlo en un coche en una vía pública, donde puede ser descubierto, si tiene un piso seguro donde cometer sus crímenes?", señalan las fuentes policiales antes mencionadas. Lo que tenía claro la Policía es que el depredador sexual iba a actuar tras las vacaciones.

Malestar policial

La delegada de Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha subrayado este martes lo delicado que está siendo la investigación, ya que es importante tener pruebas que permitan no sólo atrapar al pederasta, sino tener pruebas que permitan al juez meterle en la cárcel. Una investigación tan delicada también está provocando malestar en muchas direcciones: los policías con los políticos, y los policías entre sí. Presionado por sus mandos policiales, el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, un político, ya ha alertado de que "las filtraciones son muy contraproducentes". Lo dijo muy serio en una rueda de prensa junto a otra política de su partido, Cristina Cifuentes, que días antes explicaba cómo se iba a aumentar el dispositivo de cámaras en Ciudad Lineal. Luego, un medio de comunicación publicaba el nombre de los parques donde se iban a instalar cámaras. Un dispositivo, para ser eficaz, "no debe ser público", señaló contrariado Cosidó. Fuentes de la Policía Nacional han señalado a este diario que conocen cierto malestar entre otros cuerpos policiales, como la Guardia Civil y la Policía Municipal de Madrid, por su papel poco relevante en esta investigación, asumida de lleno por la Policía Nacional.

Fuentes policilales lamentan las filtraciones que algunos políticos están haciendo de las investigaciones No todo han sido malas noticias. A raíz de las pesquisas puestas en marcha por este caso concreto, ha sido posible la detención de al menos dos agresores sexuales (sin relación con el caso investigado) y varias personas acusadas de realizar exhibicionismo. La caza al pederasta continúa, al que consideran un individuo inteligente, muy perseverante y con impulsos que no puede refrenar. Poco a poco se va cerrando el círculo. Se busca a un hombre que se mueve en un coche pequeño de color claro, que a lo mejor puede tener algún antecedente por un delito sexual menor. De buena apariencia, de buenos modales. Y que probablemente tiene una vida normal, con familia. La Policía cree que devuelve a las niñas al cabo de unas horas porque tiene que regresar a su casa, a su otra vida. Además, las deja en lugares para que sean encontradas, quizás "para calmar a su conciencia tras haber abusado de ellas". Una fuente policial solvente señala a 20minutos que tienen una pista muy certera sobre un vehículo muy concreto.

¿Un pederasta o dos? Preguntas sin respuestas. Aunque la principal hipótesis es que solo hay uno, ya se trabaja seriamente con la del imitador, concluyen las fuentes policiales. No hay que olvidar que el delito de corrupción de menores (incitarlos a mantener relaciones sexuales) no ha dejado de subir en España: 253 casos en 2011, 278 en 2012 y 320 en 2013. Un aumento del 26% en dos años. En la Comunidad de Madrid, la diferencia fue aún más acusada, ya que Policía y Guardia civil arrestaron a 30 delincuentes vinculados a la corrupción de niños y niñas, un 76% más que en 2012, cuando arrestaron a 17.

Menos asistencia a los parques

El presidente de la asociación de vecinos San Juan Bautista (Ciudad Lineal), José Luis Soriano, aseguró este miércoles que las rutinas de los residentes han cambiado por el pederasta. Ahora hay menos asistencia a los parques del distrito por miedo al agresor.

Además, aseguró que los padres están más concienciados y mucho más vigilantes con sus hijos. Pese a las precauciones, Soriano, aseguró que "no hay psicosis en el barrio".

Por otro lado, este miércoles se reunieron directores de colegios y vecinos con la Policía que les insistieron en mandar un mensaje de "tranquilidad y confianza porque tarde o temprano cogerán al pederasta", aseguró Soriano. Los agentes les advirtieron que ante cualquier pista que llamen al 091.

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