Sandra Sabatés
Sandra Sabatés MANUEL J. ALCÁZAR

De presentadora de LaSextaDeportes a El Intermedio: así fue el paso de Sandra Sabatés a uno de los espacios con más éxito de la televisión. Sandra Sabatés (Barcelona, 1979) sucedió a Beatriz Montañez como compañera de Wyoming y aunque al principio las comparaciones eran inevitables logró conquistar su silla. Ahora ha vuelto, tras el verano, al mismo lugar y con la misma gente, porque, como ella misma dice: "no hay incorporaciones de momento ni cambios en el formato".

¿Quizá no hay necesidad de modificar el formato porque es la actualidad la que ha terminado mandando en El Intermedio?
Sí, la actualidad marca la línea del programa. Ha derivado en lo que pasa en la actualidad.

Hay temas en los que Wyoming ha dicho: no es momento de hacer un chiste y no lo ha hecho¿Y cómo se vive que se haya terminado convirtiendo para mucha gente en el verdadero informativo?
Mucha gente nos lo dice, que nos ven como un informativo, y me llama la atención. Pero es cierto que al final nosotros contrastamos informaciones con declaraciones del pasado tirando de hemeroteca y eso al espectador le gusta. También ayudan las entrevistas, que cada vez hacemos más.

¿Es la parte que más le cuesta a Wyoming y la que menos le cuesta a usted?
Bueno, él se mantiene en su personaje, en su humor, durante las entrevistas, y yo en el mío, que es más serio, más de periodista. Y el espectador quiere entrevistas, responden bien a las entrevistas. Es la fuente la que cuenta directamente el caso. Me gusta el género, aunque donde mejor me muevo es en informativos.

Es el lugar del que viene, y en el que comenzó con Sara Carbonero, ¿le cansa la ¡coletilla', la comparación con Carbonero?
Cómo me va a cansar, mi debut fue con ella en La Sexta en Deportes.

Disfrutaba en Deportes, pero la información general me encanta¿Se habría quedado allí?
Disfrutaba en Deportes, pero la información general me encanta. Ahora tener una hora para profundizar en un tema es un lujo.

Es un lujo, pero algo habrá que le cueste especialmente...
Lo que se sale de mi papel y oficio de periodista, lo que es más de interpretación, eso es lo que más me cuesta.

¿No lo pasa mal a veces?
Hay temas especialmente delicados y Wyoming lo ha dicho: no es momento de hacer un chiste y no lo ha hecho. Cuando hemos arrancado por ejemplo con violencia de género no hemos hecho un chiste, no se puede. Ahí Wyoming se mantiene y dice no.

Me entero de que soy una mujer deseada porque me lo decís en las entrevistasSiempre dice que Wyoming le ha ayudado mucho, pero ¿no impone también un poco?
No, es muy cómodo, me facilita mucho todo desde el principio. Te tranquiliza y consigue que te sientas así.

Pero no es siempre previsible...
No, nunca sabes por dónde va a salir.

¿Y ahí ayuda si por ejemplo se queda usted sin saber qué decir?
Bueno, o no. Tienes que estar preparado. Siempre tienes que estar alerta con él.

Pero su naturalidad la ayuda a salir bien del paso...
Bueno, el guión está muy cerrado, y aunque el directo da pie a soltar algún comentario, las improvisaciones son contadas.

Lo que sí debía de imponer era entrar en el lugar de Montañez que estaba tan consolidada...
Sí, claro, eso sí, imponía y mucho, pero me lo tomé como que no iba a sustituir a nadie. Me lo tomé como: ahora paso a este programa  que era un reto impresionante.

Imponía y mucho entrar en el lugar de MontañezY haberse convertido, o eso dicen, en una de las mujeres más deseadas de la televisión, ¿le molesta por lo que de frívolo puede tener?
Me entero de esas cosas porque me las decís en las entrevistas, porque yo no acostumbro a entrar en redes o comentarios. Hay que intentar relativizar. A nadie le amarga un dulce, es verdad, pero lo que importa es lo profesional, no sales para ser y estar guapa. Sales para hacer tu trabajo.

¿Dice que no a ciertos estilismos por ello?
Hay días que dices este vestido no me lo pongo por bonito que sea porque con este escote no salgo. Salir favorecido está bien pero que no llame la atención. No hay que traspasar ciertos límites: estar guapa no es lo más importante. No se deberían traspasar, estás trabajando.