Muchos curiosos acudieron ayer a ver la nueva estación de Pinar de Chamartín, presidida por un tranvía.
Muchos curiosos acudieron ayer a ver la nueva estación de Pinar de Chamartín, presidida por un tranvía (JORGE PARÍS) JORGE PARÍS

Los 22.600 habitantes de Pinar de Chamartín están de enhorabuena. Desde ayer pueden llegar al centro de la capital en 23 minutos gracias en a la nueva estación de Pinar de Chamartín.

Además, los residentes de Ciudad Lineal, Hortaleza y  Chamartín podrán hacer uso de las estaciones de Hortaleza y Manoteras (L-4) y Bambú (L-1)
Aquí conectarán las
Líneas 1 y 4 y dará servicio a 60.000 usuarios. Además, los residentes de Ciudad Lineal, Hortaleza y  Chamartín podrán hacer uso de las estaciones de Hortaleza y Manoteras (L-4) y Bambú (L-1).

Desde esta estación, que se convertirá en intercambiador, partirá desde mayo el tren ligero que conectará el norte de la capital con los PAU de Las Tablas y Sanchinarro.

Los accesos a las dos líneas se han realizado en dos niveles para facilitar los transbordos y la evacuación de viajeros.

Hasta ayer, los vecinos tenían que soportar los atascos matinales en las calles de Arturo Soria y la avenida de San Luis, ya que sólo existía el transporte en autobús (líneas 107,129, 150, 125, 7, 29 y N1) o el transporte privado.

"Habitualmente tardo una hora en ir al colegio por culpa de las retenciones", explicó Irene Masa, una estudiante. La nueva estación aliviará el tráfico, ya que muchos conductores dejarán el coche en el garaje.

"Atasco" en la Línea 1

Sin embargo, los trabajadores de la zona temen que "la hora punta sea aún más complicada en la Plaza de Castilla, porque iremos más viajeros en la Línea 1 procedentes de las nuevas estaciones", lamentó un transeúnte.

La estación a examen

Un bosque de metal

La estación de Pinar de Chamartín está bien iluminada y decorada con un panel metálico en el que hay grabado un bosque de pinos. Es muy espaciosa.

El personal de Metro repartido por la estación es el adecuado y la presencia de los vigilantes de seguridad también es abundante.

No obstante, el interior de los vagones no es acorde con el vestíbulo: son antiguos y estrechos. Sus dos ascensores, uno que comunica con la superficie y otro entre las taquillas y el andén, funcionan y están adaptados para minusválidos.

Ahorro de tiempo y poco sitio

Carmen Anders

Vecina de Arturo Soria

"Lo bueno de esta nueva apertura es que te quitas el atasco de la calle Arturo Soria a primera hora de la mañana. Lo malo es que los vagones de la Línea 4 son muy pequeños y seguimos sin caber. Creo que la solución sería poner más".

Ignacio Fernández

Vecino de Pinar de Chamartín

"Ya hacía falta algo así en este barrio. Antes iba al trabajo hasta la estación de metro de Chamartín y cogía el autobús 150 y luego el 129. Tardaba unos 20 minutos en volver. Ahora, con la nueva parada, tardo unos 20 minutos en el trayecto de ida y vuelta".