No sé por qué Victoria Beckham sigue enseñando esa cara de bulldog a la que nos ha tenido acostumbrados durante su estancia en España.

¿Pero por qué estás así, querida? Si no tienes ningún motivo y el que pudieras tener se tendría que haber esfumado ante el regalazo que te ha hecho tu David. ¡Que te ha comprado un vibrador de dos millones de dólares! para que te consueles en la distancia mientras tú buscas casa en Hollywood y él se queda aquí más triste que una mona porque no juega.

Dicen que el artilugio en cuestión es de oro y diamantes, un poco exagerado, creo yo, para el único placer que no requiere de lujos, pero los que nacen horteras, mueren así, y más los ricos de nuevo cuño y boato. No se pueden contener, para qué iban a gastarse menos, si no sabrían qué hacer con lo que les sobra.

Pues nada, Vicky, relájate, que la búsqueda de casa es muy dura y no digamos cuando no sirve cualquier pisito como los que le gustan a la truji.