- ¡Que no puede usted filmar, que ya se lo he dicho!

- El artículo 20 de la Constitución... [Aptdo d) Derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión]

- A mí no me diga lo que dice el artículo, yo le estoy diciendo lo que hay.

- Look at this, look at this. [En inglés, "mire esto"]

- Authority action, ¿ok? [En inglés, "acción de las autoridades"] Ya está, hombre, es que se lo he dicho 40 veces. ¿Qué es lo que quieren? ¿Qué es lo que quieren?

- Lo que queremos es que esto se vea, cómo sus compañeros les están pegando.

- No puede ser, esto pone los pelos de punta...

Esta es la discusión que un agente de la Guardia Civil y un grupo de activistas y reporteros mantuvieron frente a la valla de Melilla durante la madrugada del pasado 13 de agosto. Frente a ellos, a varias decenas de metros, uniformados españoles y gendarmes marroquíes sacaban  a golpes del territorio entre vallas (perteneciente a  España) a un grupo de ciudadanos subsaharianos que momentos antes habían intentado entrar en la ciudad autónoma escalando el perímetro fronterizo.

Las imágenes muestran que Interior sigue realizando 'devoluciones en caliente'El vídeo, difundido por la ONG local Pro Derechos de la Infancia (Prodein), muestra cómo las fuerzas de seguridad del reino alauí propinan porrazos y patadas a los inmigrantes hasta hacerles abandonar la zona de servicio de la valla por una de sus puertas en dirección en Marruecos. En la agresión participan de forma directa dos miembros de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), los antidisturbios de la Benemérita. Al menos uno de ellos lanza patadas contra los inmigrantes.

"Los gendarmes entran en territorio español, dan una paliza a gente indefensa y la Guardia Civil, o se queda mirando, o participa. Esto viola todas las leyes, pero al Ministerio le da igual. Lo que pasa en Melilla no ocurre en ningún sitio", advierte José Palazón, presidente de Prodein.

Denuncia internacional de HRW

La grabación corrobora que el Ministerio del Interior continúa realizando las conocidas como 'devoluciones en caliente', consistentes en entregar al país vecino a quienes que acceden irregularmente a territorio nacional nada más producirse su entrada. Esta práctica, que se realiza sin que los afectados tengan asistencia letrada ni opción a solicitar el derecho de asilo —como establece la Ley de Extranjería—, ya ha sido calificada de ilegal por el Defensor del Pueblo y el Consejo General de la Abogacía.

Las imágenes apoyan el comunicado lanzado por Human Rights Watch (HRW) a nivel internacional, en el que exige al Gobierno presidido por Mariano Rajoy que detenga las "deportaciones ilegales" e investigue las posibles violaciones de los Derechos Humanos en la frontera. La denuncia se basa en otro vídeo de la misma jornada en el que guardias civiles apalean a un inmigrante hasta hacerle caer de la valla.

Por el momento, un juzgado de Melilla ha abierto diligencias para esclarecer hechos similares que habrían acaecido el pasado 18 de junio. La querella, interpuesta por Andalucía Acoge, SOS Racismo y Prodein, acusa a la Benemérita de delitos de lesiones, de trato degradante, contra los derechos individuales, coacciones contra el deber de impedir la comisión de un delito y prevaricación. En total, los colectivos sociales han presentado tres escritos ante la Justicia.

Visión "sesgada"

El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, acusó este lunes a Prodein y al resto de ONG de difundir una visión "incompleta, sesgada e interesada", al tiempo que ha reiterado su apoyo a los agentes por su gestión de situaciones "muy difíciles y complicadas". "Echo de menos vídeos y declaraciones donde se solidaricen con los guardias civiles heridos", remachó.