El Instituto de Política Familiar de Baleares (IPFB) ha denunciado que, tras conocer los últimos datos aportados por la Conselleria de Familia y Servicios Sociales, la educación sexual que se imparte en los centros educativos y dentro de la propia familia están cosechando un "fracaso" en sus objetivos, por lo que ha solicitado una mayor "implicación" por parte de las familias.

Además de las tasas de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), "las más altas de nuestro país", el aumento de denuncias por violencia de género, el aumento de los casos de SIDA, "hay que añadir el dato aportado este lunes por la misma Conselleria", que apuntan que "el 62,59% de abusos sexuales a menores fueron dentro del ámbito familiar".

Ante ello, desde IPFB afirman que el modo de entender la educación de la sexualidad depende de la antropología que se defienda. No es lo mismo, según destacan, una educación sexual dirigida a la promoción del llamado "sexo seguro" que la que se imparte dentro de un contexto de aprecio por la castidad. Por eso en los últimos tiempos han surgido protestas de padres ante algunos programas de educación sexual impartidos a sus hijos en la escuela.

La responsabilidad de los padres es "especialmente importante", según afirman, ya que además estos cuentan con el añadido de que conocen a sus hijos desde la experiencia y el amor, y por ello, según destacan, pueden llevar a cabo una educación más concreta y directa.

Por todo ello, consideran de "gran importancia" que los padres sean conscientes de sus derechos y deberes, "en particular de cara a una escuela que tienden a asumir la iniciativa en el campo de la educación sexual", han añadido.

Según afirman desde IPFB, "la familia es el mejor ambiente para llevar a cabo la obligación de asegurar una gradual educación a la vida sexual. La familia posee una carga afectiva adecuada para hacer asimilar sin traumas incluso las realidades más delicadas, e integrarlas armónicamente en una personalidad rica y equilibrada", han concluido.