La agencia de noticias IRIN, dependiente de la ONU, ha alertado de que tanto grupos insurgentes como Al Qaeda podrían estar utilizando a "docenas de niños discapacitados psíquicos" en la lucha contra el ejército iraquí y estadounidense.

La voz de alarma saltó el pasado 21 de marzo cuando un vehículo cargado con explosivos logró salvar un control policial gracias a que en los asientos traseros viajaban dos niños pequeños, lo que hizo que los policías no sospecharan.

Los pequeños fueron identificados después. Ambos eran discapacitados y seguro que  no sabían qué hacían allí

Una vez que el vehículo se acercó a un mercado en Bagdad, los dos adultos escaparon del coche corriendo. 
Éste detonó con los pequeños dentro.

"Los pequeños fueron identificados después. Ambos eran discapacitados y seguro que  no sabían ni qué hacían allí".

Miembros de una ONG iraquí, que prefieren permanecer en el anonimato, afirman que han recibido información de que más niños con discapacidad mental están trabajando con insurgentes y milicias.

Con autorización o mediante secuestro

El documento del IRIN relata uno de estos casos, el del niño de 13 años Barak Muhammad (no es su nombre real). Su padre le vendió a milicianos de Al Qaeda al considerarlo una carga por su capacidad psíquica.  

El pequeño explica que nunca fue a la escuela y que es huérfano de madre; que su padre le decía siempre que era un estorbo y que sólo traía problemas.

Ellos luchan contra quienes ocupan Irak y dicen que hago muy bien mi trabajo, Dios me protegerá

El padre de Barak recibió 10.000 dólares por el menor. En otros casos, explica la ONU, los niños pueden llegar a ser secuestrados. O son huérfanos y no tienen recursos.

"Ahora me dedico a ayudar a la gente de Al Qaeda. Ellos luchan contra las fuerzas que están ocupando Irak y dicen que hago muy bien mi trabajo, Dios me protegerá", explica Barak, con un rifle de asalto en la mano.

Abu Ahmed, un supuesto portavoz de Al Qaeda en Irak y entrenador de Barak, asegura que le están ofreciendo al chico "una vida mejor".

"Le estamos dando la oportunidad de ser útil y no padecer cada día el maltrato de su padre. Muy pronto estará preparado para ser un gran luchador y quizá se convierta en un suicida en el nombre de Dios", concluye Abu Ahmed.