El conseller de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, ha anunciado en el Parlament que la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) y la Generalitat están hablando "para ver de qué forma sería posible la devolución del importe de los billetes de los usuarios afectados por las averías de Renfe".

Diferentes asociaciones de usuarios y la propia Generalitat ya habían propuesto anteriormente que Renfe devuelva el dinero del billete cuando los retrasos rebasen un determinado período de tiempo.

La proximidad de la gestión de Renfe produciría una mejora sustancial en su gestión

Nadal ha reiterado la necesidad de "un cambio de gestión en la red de Cercanías de Renfe" y añadió que "la proximidad en la gestión de Renfe produciría una mejora sustancial en el funcionamiento de esta infraestructura".

Plan de choque insuficiente

El plan de choque que aplica el Ministerio de Fomento desde finales del año pasado tras la destitución del máximo responsable de Cercanía en Barcelona es "insuficiente" para la Generalitat.

Nadal ha anunciado que durante la comisión entre la Generalitat y el Gobierno central, la administración catalana planteará el debate del traspaso de Renfe lo que "dará pie a los procesos necesarios para conseguir este cambio en la gestión".

Una avería cada dos días

El envejecimiento de la estructura y la inversión durante los últimos años son los motivos del mal funcionamiento

Entre el 1 de septiembre de 2006 y el 30 de marzo de 2007 se han producido, según los datos de la Generalitat, una media de una incidencia en Cercanías cada dos días, lo que ha afectado a 1,5 millones de usuarios.

"El envejecimiento de la infraestructura y la inversión durante los años anteriores" son los motivos según Joaquim Nadal del caos que vive Renfe en Catalunya durante los últimos meses.

El representante de CiU, Josep Rull, ha acusado al Gobierno catalán de comportarse de "forma pasiva" y de "escudarse en las responsabilidades del Gobierno central" para no asumir su culpa en el caos de Renfe.

El político convergente a echado en cara a la Generalitat que "no dio ninguna voz de alarma mientras el servicio se iba deteriorando y perjudicando a los usuarios".